Poniendo el Tubo de Alimentación Nasogástrico (Insertion of Silastic Nasogastric Feeding Tube)

¿Por qué mi hijo(a) necesita que se le ponga un tubo de alimentación nasogástrico?

Debido a que su hijo(a) no puede comer por la boca, o necesita más calorías para crecer, usted lo alimentará a través de un tubo que se le coloca por la nariz hacia el estómago. Estas instrucciones le dirán cómo colocar dicho tubo.

  • Una taza de agua
  • El tubo de alimentación
  • Un estetoscopio
  • Una jeringa de 5 mL
  • Cinta adhesiva
  • Estilete
  • Adaptado
  • Lávese las manos con agua y jabón.
  • Tenga listo todos los materiales.
  • Haga que el niño(a) se siente a un lado de la cama o en la silla. Si él o ella no se puede sentar, haga que se eche de espalda con los brazos levantados por arriba de la cabeza.
  • Inserte el estilete dentro del tubo de tal manera que su punta final esté cerca del final del tubo. Asegúrese que el estilete no pase a través del hueco de la parte final del tubo de alimentación.
  • Mida el tubo desde la punta de la nariz hasta la oreja, luego baje hacia el esternón (mitad del pecho). Marque este punto con la cinta adhesiva. Esta es la medida que se necesita que el tubo tenga para que pueda llegar al estómago.
  • Lubrique el tubo pasándolo por agua. No use gels o vaselina debido al peligro que existe si aquellos materiales entran a los pulmones y/o si obstruyen el tubo de alimentación.
  • Inserte el tubo a través de las fosas nasales hasta que llegue al punto marcado. Le puede dar pequeños sorbos de agua al niño(a) mientras está pasando el tubo para ayudarlo a tragar.
    • Remueva el tubo inmediatamente si el color del niño(a) se vuelve azul o si desarrolla problemas al respirar. (Estas son señales que el tubo puede estar en los pulmones y no en el estómago)
  • Cuando el tubo esté apropiadamente colocado, asegúrelo a la nariz y a la cara del niño con una cinta adhesiva, cuide de no tapar las fosas nasales.
  • Siempre verifique que el tubo está en el lugar correcto antes de empezar con la alimentación. Para confirmar la ubicación del tubo, coloque un estetoscopio sobre
    el estómago. Luego, con una jeringa coloque 3-5 mL de aire en el tubo mientras escucha con el estetoscopio por un sonido "pop". Ese sonido "pop" significa que el aire esta yendo rápidamente al estómago. No se debe de empezar la alimentación si el tubo no está en el estómago. Si el tubo no está en el estómago, remueva el tubo y trate de colocarlo de nuevo. Si su niño(a) pesa menos de 5 libras, use 1-2 mL de aire.
  • Luego que ha verificado con un estetoscopio que el tubo está dentro del estómago, sostenga con una mano el tubo de alimentación que se encuentra a la altura de la nariz. Usando la otra mano retire delicadamente el estilete o alambre jalándolo fuera del tubo.
  • Ahora usted está lista para usar el tubo de alimentación.
  • Si no va a empezar la alimentación inmediatamente, use el adaptador para cubrir la punta del tubo hasta que llegue el momento de la alimentación. Se debe revisar otra vez el tubo antes de empezar la alimentación para asegurarse que aún se encuentra en el estómago.
  • Cuando esté removiendo el tubo, presiónelo con su dedo pulgar e índice. Esto previene que la formula vaya a los pulmones del niño(a).
  • Luego que removió el tubo, enjuáguelo con agua tibia del caño mientras observa por algún goteo.
  • Siempre remueva el estilete del tubo nasogástrico tan pronto como verifique que el tubo está colocado apropiadamente.
  • Nunca añada formula a través del tubo nasogástrico cuando el estilete está dentro del tubo.
  • Nunca vuelva a poner el estilete otra vez dentro del tubo mientras éste está dentro del niño(a)
  • Siempre guarde el estilete. Lo va a necesitar cuando tenga que volver a colocar el tubo.
  • El tubo puede llegar a estirarse después de varios usos. Si el estilete ya no está a la medida del tubo, deséchelo y use uno nuevo.
  • Siempre lave sus manos antes y después de manejar el tubo.

Un representante de servicio que habla español, atenderá su llamada, contestará sus preguntas, 513-636-0799.

Si usted o su niño experimentan efectos secundarios inusuales, inesperados o severos, luego de seguir los procedimientos o instrucciones indicados en este documento, le recomendamos que llame de inmediato a su médico primario, su sala de emergencias local, o, en casos de efectos secundarios o reacciones adversas extremas, llame al 911 o su número local para emergencias.

El cuidado pediátrico está constantemente mejorando y enfrentando nuevos retos. Las nuevas ideas, prácticas e investigaciones, provocan continuos cambios en nuestra interpretación y recomendaciones. Estas páginas representan nuestro mejor esfuerzo pero de ningún modo sustituyen el diálogo crítico y las recomendaciones de su pediatra o profesional del cuidado de la salud. La información incluída en los "Temas de Salud" ("Health Topics"), es considerada confiable y generalmente de acuerdo con los estándares aceptados al momento de la publicación. Sin embargo, la posibilidad de un error humano y los cambios en las ciencias médicas, previenen que los autores y el Cincinnati Children's Hospital Medical Center, ofrezcan estas páginas como algo más que puntos de partida o referencia para las decisiones del cuidado y el plan educacional que los padres, pediatras, profesionales del cuidado de la salud y los niños, deben tomar en conjunto.

Si cree que usted, su niño, o alguien que usted conoce, sufre de las condiciones descritas aquí, por favor visite a su proveedor de cuidados de la salud. No intente ofrecer tratamiento para usted mismo, su niño o alguien más, sin la supervisión médica adecuada.


Last Updated 10/2011