Show AllLa bronquitis aguda es la inflamación de la mucosidad en las membranas de los tubos bronquiales.
Usualmente la causa de la bronquitis aguda son agentes infecciosos como la bacteria o los virus. Puede también ser causado por agentes físicos o químicos como el polvo, los alérgenos, los humos fuertes, y también aquellos como los compuestos químicos de productos de limpieza, o el humo del cigarrillo. (Una bronquitis asmática aguda puede ocurrir como resultado de un ataque de asma, o puede ser la causa de un ataque de asma).
En los niños, la causa más común de una bronquitis es un virus, aunque en niños mayores de 6 años, la causante puede ser una bacteria. Una bronquitis aguda es usualmente una condición moderada. Se puede tener una bronquitis aguda luego de haber tenido un resfriado común u cualquier otra infección viral en el tracto respiratorio superior. También puede ocurrir en niños con sinusitis crónica, alergias, o en aquellos que tienen las amígdalas y los adenoideos enlargados. La neumonía es una complicación que sigue a la bronquitis.
Los siguientes síntomas son los síntomas más comunes de una bronquitis aguda. Sin embargo, cada niño puede experimentar los síntomas de manera diferente. Estos síntomas pueden incluir:
- Nariz que destila, usualmente antes que empiece una tos
- Malestar (una incomodidad general en el cuerpo o no sentirse bien)
- Escalofríos
- Algo de fiebre
- Dolores de espalda y dolores musculares
- Dolor de garganta
En las primeras etapas de esta enfermedad, los niños pueden experimentar una tos seca, no productiva que luego progresa a una tos llena de abundante moco. Los niños más pequeños pueden tener algo de vómito o arcadas cuando tosen. Los síntomas de la bronquitis usualmente duran de siete a 14 días, pero pueden también persistir por tres o cuatro semanas.
Los síntomas de una bronquitis aguda pueden parecerse a los síntomas de otras condiciones o problemas médicos. Consulte con el doctor de su niño para un diagnóstico.
La bronquitis usualmente se diagnóstica basándose en la historia y el examen físico del niño. Se pueden ordenar muchos exámenes para descartar otras enfermedades, tales como la neumonía o asma. Más aún, se pueden ordenar los siguientes exámenes para ayudar a confirmar el diagnóstico:
- Radiografías del pecho – es una prueba diagnostica que usa rayos de energía electromagnéticos invisibles para producir imágenes de los tejidos internos, de los huesos, y de los órganos en una película.
- Exámenes de sangre
- La Oximetría de Pulso – un oxímetro es una máquina pequeña que mide la cantidad de oxigeno en la sangre. Para obtener esta medida, se pega un sensor pequeño (como un Band-Aid) en un dedo de la mano o del pie. Cuando la máquina está prendida, se puede ver una pequeña luz roja en el sensor. Este sensor no causa dolor y la luz roja no quema.
- Cultivo de esputo
- Exámenes del pulmón
El doctor determinará un tratamiento específico para la bronquitis aguda de su niño basándose en lo siguiente:
- La edad de su niño, su salud en general, y su historia médica
- La extensión de la condición
- La tolerancia de su niño para específicos medicamentos, procedimientos, o terapias
- Expectativas del curso de la condición
- Su opinión o preferencia
En muchos casos, no es necesario un tratamiento con antibiótico para tratar la bronquitis aguda debido a que la mayoría de las infecciones son causadas por virus. Inclusive los niños que han estado tosiendo por ocho o diez días usualmente no necesitan antibióticos. La mayor parte del tratamiento ayuda a controlar los síntomas que su niño puede tener, y puede incluir:
- Analgésicos, tales como el acetaminfeno (para la fiebre y las molestias)
- Medicina para la tos
- Aumento en la toma de líquidos
- Un humidificador de aire frío en el cuarto puede ser de ayuda
Se deben evitar la antihistamina, en la mayoría de los casos, debido a que secan las secreciones y pueden hacer que la tos empeore.
De acuerdo a la Asociación Americana de Pediatría (AAP), el uso excesivo de los antibióticos en los niños ha llegado a ser un común problema, y es agravado por la presión de los padres hacia el medicamento. En 1980, se escribieron 4.2 millones de recetas para la amoxicilina, un antibiótico oral para tratar las infecciones en el oído. En 1992, el número de recetas creció a 12.3 millones (un incremento del 194 por ciento). El uso de otro antibióticos para tratar las infecciones del oído, la cefalosporina, aumentó de 876,000 recetas en 1980 a 6.8 millones en 1992 (un incremento del 687 por ciento).
El uso excesivo de los antibióticos está conllevando a maximizar las enfermedades las cuales están llegando a ser más resistentes a las medicinas, haciendo el tratamiento de los pacientes más difícil. Muy a menudo también, los antibióticos han estado siendo recetados para condiciones tales como los resfriados, fluidos en el oído medio, o la bronquitis, los cuales no responden a los antibióticos según El Centro de Control y de Prevención de Enfermedades (CDC). Los antibióticos son sólo efectivos cuando se tratan infecciones bacteriales.
Según la Asociación Americana de Pediatría (AAP), la clave para prevenir el uso excesivo de antibióticos es proveer educación a los padres y médicos acerca del apropiado uso de los antibióticos. La Asociación Médica Americana (AMA) proporciona los siguientes consejos para recordar cuando se esté tomando antibióticos:
- Tome los antibióticos tal como han sido recetados
- Termine todo el curso del antibiótico, tal como ha sido recetado
- No guarde o vuelva a usar los antibióticos
Siempre consulte con el médico de su niño para más información.
Para información adicional en este tema o en cualquier otro tema de salud, por favor llame al Family Resource Center al 513-636-7606, o a su pediatra.
Si usted o su niño experimentan efectos secundarios inusuales, inesperados o severos, luego de seguir los procedimientos o instrucciones indicados en este documento, le recomendamos que llame de inmediato a su médico primario, su sala de emergencias local, o, en casos de efectos secundarios o reacciones adversas extremas, llame al 911 o su número local para emergencias.
El cuidado pediátrico está constantemente mejorando y enfrentando nuevos retos. Las nuevas ideas, prácticas e investigaciones, provocan continuos cambios en nuestra interpretación y recomendaciones. Estas páginas representan nuestro mejor esfuerzo pero de ningún modo sustituyen el diálogo crítico y las recomendaciones de su pediatra o profesional del cuidado de la salud. La información incluída en los "Temas de Salud" ("Health Topics"), es considerada confiable y generalmente de acuerdo con los estándares aceptados al momento de la publicación. Sin embargo, la posibilidad de un error humano y los cambios en las ciencias médicas, previenen que los autores y el Cincinnati Children's Hospital Medical Center, ofrezcan estas páginas como algo más que puntos de partida o referencia para las decisiones del cuidado y el plan educacional que los padres, pediatras, profesionales del cuidado de la salud y los niños, deben tomar en conjunto.
Si cree que usted, su niño, o alguien que usted conoce, sufre de las condiciones descritas aquí, por favor visite a su proveedor de cuidados de la salud. No intente ofrecer tratamiento para usted mismo, su niño o alguien más, sin la supervisión médica adecuada.