Show AllEn el momento del nacimiento, el abdomen de su bebé se verá como que tiene un saco transparente lleno de líquido. Es posible que pueda ver a través del saco, y que se vean los intestinos u otros órganos. El cordón umbilical de su bebé estará arriba del saco.
Un onfalocele pequeño se da en 1 de cada 5,000 nacidos vivos. Un onfalocele grande se da en sólo 1 de cada 10,000 nacidos vivos. Si su bebé no tiene ningún otro problema importante, la probabilidad de que tenga otro bebé con un onfalocele es del 1% (1 en 100).
Algunos bebés con onfalocele pueden tener otros problemas en su corazón, columna vertebral u órganos del aparato digestivo. Se le puede realizar una evaluación a su bebé para detectar si tiene alguno de estos problemas. Si su bebé tiene alguno de estos problemas, usted tiene más probabilidades de tener otro bebé con un onfalocele.
Mientras su bebé está en la sala de partos, el saco se mantendrá húmedo y se cubrirá con plástico para proteger los intestinos. Su bebé deberá permanecer en una unidad especial que se encarga de atender a los bebés enfermos después del nacimiento. Usted y el cirujano de su bebé analizarán la mejor manera de reparar el onfalocele de acuerdo con la salud de su bebé.
Si el onfalocele de su bebé es pequeño, la cirugía podrá realizarse poco después del nacimiento. El cirujano colocará los intestinos y los demás órganos que estén en el saco en la cavidad abdominal y cerrará el orificio.
Si el onfalocele es más grande, el abdomen de su bebé deberá crecer o estirarse lo suficiente antes de que se pueda realizar la cirugía. La reparación se haría luego en etapas. Si el saco se rompe antes de ser reparado, el bebé necesitará cirugía de inmediato.
A veces, los cirujanos no pueden reparar el onfalocele de inmediato si es demasiado grande. La piel crecerá para cubrir el saco con la ayuda de medicación, buen cuidado de la piel y alimentación. Si esto sucede, su bebé será luego sometido a una cirugía para cerrar los músculos abdominales en el término de 6 a 12 meses cuando el abdomen sea más grande.
La mayoría de los bebés con onfalocele podrán salir del hospital una vez que estén tomando todos sus biberones y después de que la familia haya aprendido a cambiar el vendaje y a proteger el saco.
A la mayoría de los bebés con onfalocele les va bien. La tasa de supervivencia es superior al 90% si el único problema del bebé es un onfalocele. La tasa de supervivencia para los bebés que tienen un onfalocele y graves problemas en otros órganos es de alrededor del 70%.
Su bebé también puede tener dificultades para alimentarse, reflujo, retrasos en el crecimiento y obstrucción intestinal, y podría tener problemas respiratorios a largo plazo. Es posible que su bebé sea más propenso a enfermarse que otros bebés.
Es necesario realizar un seguimiento minucioso con el médico y el equipo de atención una vez que su bebé sea dado de alta.
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Si usted o su niño experimentan efectos secundarios inusuales, inesperados o severos, luego de seguir los procedimientos o instrucciones indicados en este documento, le recomendamos que llame de inmediato a su médico primario, su sala de emergencias local, o, en casos de efectos secundarios o reacciones adversas extremas, llame al 911 o su número local para emergencias.
El cuidado pediátrico está constantemente mejorando y enfrentando nuevos retos. Las nuevas ideas, prácticas e investigaciones, provocan continuos cambios en nuestra interpretación y recomendaciones. Estas páginas representan nuestro mejor esfuerzo pero de ningún modo sustituyen el diálogo crítico y las recomendaciones de su pediatra o profesional del cuidado de la salud. La información incluída en los "Temas de Salud" ("Health Topics"), es considerada confiable y generalmente de acuerdo con los estándares aceptados al momento de la publicación. Sin embargo, la posibilidad de un error humano y los cambios en las ciencias médicas, previenen que los autores y el Cincinnati Children's Hospital Medical Center, ofrezcan estas páginas como algo más que puntos de partida o referencia para las decisiones del cuidado y el plan educacional que los padres, pediatras, profesionales del cuidado de la salud y los niños, deben tomar en conjunto.
Si cree que usted, su niño, o alguien que usted conoce, sufre de las condiciones descritas aquí, por favor visite a su proveedor de cuidados de la salud. No intente ofrecer tratamiento para usted mismo, su niño o alguien más, sin la supervisión médica adecuada.