Show AllUn bloqueo caudal les proporciona alivio para el dolor a los niños que se someten a operaciones del ombligo hacia abajo. Con un bloqueo caudal, usualmente se necesita menos anestesia general durante la operación. Puede que ocurra una recuperación más rápida y que se despierte más rápidamente. El adormecimiento que el bloqueo caudal causa, disminuirá el dolor después de la cirugía.
El medicamento usualmente alivia el dolor por 6 a 8 horas después de la cirugía, y algunas veces hasta por 10 horas. Usted puede empezar a darle acetaminofén (por ejemplo, “Tylenol®") o el medicamento para el dolor que ordenó el médico de su niño, tan pronto como el niño pueda beber.
Un bloqueo caudal le proporciona gran alivio a la mayoría de los niños. Un número menor de niños aún se sienten incómodos después de la operación. En tal caso, su cirujano le dará una receta para un medicamento contra el dolor para usar en el hogar. Al igual que con cualquier procedimiento médico, existen algunos riesgos. El anestesiólogo responderá sus preguntas.
Su niño podrá mover sus piernas, pero puede que estén débiles o adormecidas. Puede que las piernas de su niño se sientan “dormidas” o con “hormigueo”. No permita que su niño camine o gatee solo durante las primeras 8-10 horas después de la operación. Vigile a su niño cuando esté cerca de objetos calientes, agua caliente y calentadores portátiles. Su niño no sentirá calor/frío en su estómago o sus piernas hasta después de que el bloqueo caudal se pase en 8 a 10 horas.
La sensación para orinar puede ser menor mientras el bloqueo caudal esté funcionando. Su niño debe orinar a no más tardar de 10 horas después de la operación. Déle a su niño gelatina, refrescos, paletas de helado o jugos claros/transparentes. Esto le ayudará a orinar.
Un representante de servicio que habla español, atenderá su llamada, contestará sus preguntas, 513-636-0799.
Si usted o su niño experimentan efectos secundarios inusuales, inesperados o severos, luego de seguir los procedimientos o instrucciones indicados en este documento, le recomendamos que llame de inmediato a su médico primario, su sala de emergencias local, o, en casos de efectos secundarios o reacciones adversas extremas, llame al 911 o su número local para emergencias.
El cuidado pediátrico está constantemente mejorando y enfrentando nuevos retos. Las nuevas ideas, prácticas e investigaciones, provocan continuos cambios en nuestra interpretación y recomendaciones. Estas páginas representan nuestro mejor esfuerzo pero de ningún modo sustituyen el diálogo crítico y las recomendaciones de su pediatra o profesional del cuidado de la salud. La información incluída en los "Temas de Salud" ("Health Topics"), es considerada confiable y generalmente de acuerdo con los estándares aceptados al momento de la publicación. Sin embargo, la posibilidad de un error humano y los cambios en las ciencias médicas, previenen que los autores y el Cincinnati Children's Hospital Medical Center, ofrezcan estas páginas como algo más que puntos de partida o referencia para las decisiones del cuidado y el plan educacional que los padres, pediatras, profesionales del cuidado de la salud y los niños, deben tomar en conjunto.
Si cree que usted, su niño, o alguien que usted conoce, sufre de las condiciones descritas aquí, por favor visite a su proveedor de cuidados de la salud. No intente ofrecer tratamiento para usted mismo, su niño o alguien más, sin la supervisión médica adecuada.