La Epidural (Epidural)

La epidural es una manera de controlar el dolor de su niño(a) después de la cirugía. La epidural es colocado por el anestesiólogo después de que su niño(a) se queda dormido. Se le pondrá de lado y se le lavará la espalda baja. Se le colocará en la espalda baja un pequeño y suave tubo de plástico. Se le dará la medicina para el dolor a través de este tubo. La enfermera y el anestesiólogo instalarán una bomba especial que administrará, a su niño(a), la medicina para el dolor las 24 horas al día.

Una venda transparente cubrirá la tubería sobre la espalda baja. La tubería será pegada al hombro con una venda de gasa.

La epidural se usa para aliviar el dolor de su niño(a) luego de una cirugía mayor. El anestesiólogo, el cirujano y usted hablarán y decidirán si esta es la mejor manera de controlar el dolor de su niño(a).

La epidural puede proveer alivio del dolor con una menor soñolencia. Con una epidural, su niño(a) puede tener menos dolor cuando se levanta de la silla o camina después de una cirugía. Esta clase de actividad es importante para recuperarse después de una cirugía. 

Generalmente se usa la epidural por dos o tres días después de la cirugía. Cuando su niño(a) pueda ser capaz de beber, se le dará la medicina para el dolor por la boca, y se le dejará de dar la medicina epidural. El tubería epidural será removido por un miembro del equipo de servicios para el dolor. No se siente dolor cuando se remueve el tubo, pero puede ocurrir alguna molestia.

En la primera tarde de la cirugía, su niño(a) puede sentir adormecimiento en sus piernas y en el área debajo de la cintura. Su niño(a) puede decir que no siente sus piernas. A su niño(a) se le dará unos zapatitos descartables para proteger sus talones. Estos zapatitos especiales deben ser usados todo el tiempo que su niño(a) está en la cama. Cuando la sensación regrese a sus piernas y pies, él o ella podrá dejar de usarlos excepto cuando esté durmiendo. La mañana después de la cirugía, su niño(a) debe ser capaz de mover sus piernas y de caminar. Con la ayuda de la enfermera él o ella puede sentarse en la silla, caminar y ser confortado. El que su niño(a) tenga una epidural, no le impide a usted que lo pueda acurrucar y confortar tocándolo y/o cargándolo.

El tener una epidural puede causar comezón en la piel. Su niño(a) también puede quejarse de un estómago indispuesto. Se le puede dar medicamentos que reduzcan la picazón y/o las nauseas. Es importante dejarle saber a la enfermera o a un miembro del servicio de tratamiento para el dolor, si la nausea o la picazón llega a ser un problema. 

Un miembro del equipo de servicios para el dolor visitará a su niño(a) todos los días mientras esté con la epidural. La enfermera a cargo de su niño(a) puede llamar al servicios de tratamiento para el dolor las 24 horas del día.

El anestesiólogo debe contestar sus preguntas antes de que se use la epidural. Por favor siéntase libre de hacer preguntas en cualquier momento.

Un representante de servicio que habla español, atenderá su llamada, contestará sus preguntas, 513-636-0799. 

Si usted o su niño experimentan efectos secundarios inusuales, inesperados o severos, luego de seguir los procedimientos o instrucciones indicados en este documento, le recomendamos que llame de inmediato a su médico primario, su sala de emergencias local, o, en casos de efectos secundarios o reacciones adversas extremas, llame al 911 o su número local para emergencias.

El cuidado pediátrico está constantemente mejorando y enfrentando nuevos retos. Las nuevas ideas, prácticas e investigaciones, provocan continuos cambios en nuestra interpretación y recomendaciones. Estas páginas representan nuestro mejor esfuerzo pero de ningún modo sustituyen el diálogo crítico y las recomendaciones de su pediatra o profesional del cuidado de la salud. La información incluída en los "Temas de Salud" ("Health Topics"), es considerada confiable y generalmente de acuerdo con los estándares aceptados al momento de la publicación. Sin embargo, la posibilidad de un error humano y los cambios en las ciencias médicas, previenen que los autores y el Cincinnati Children's Hospital Medical Center, ofrezcan estas páginas como algo más que puntos de partida o referencia para las decisiones del cuidado y el plan educacional que los padres, pediatras, profesionales del cuidado de la salud y los niños, deben tomar en conjunto.

Si cree que usted, su niño, o alguien que usted conoce, sufre de las condiciones descritas aquí, por favor visite a su proveedor de cuidados de la salud. No intente ofrecer tratamiento para usted mismo, su niño o alguien más, sin la supervisión médica adecuada.


Last Updated 10/2012