El Dolor de la Cirugía del Paciente Interno (Inpatient Surgical Pain)

Acerca del Dolor de la Cirugía del Paciente Interno

Muchos niños tienen operaciones. La cantidad de dolor que causa una operación depende del tipo de cirugía y del niño(a). Además de hacer que su niño(a) se sienta mal, el dolor después de una operación puede demorar la recuperación del niño(a), tardar su defecación e interferir con la respiración y la terapia física.

Los primeros dos días después de la operación son los peores. Después, las cosas usualmente empiezan a mejorar. Existen muchas maneras en que se puede ayudar al niño(a) a estar más confortable después de la cirugía. Pregunte al doctor de su niño(a) cuáles son apropiados para él o ella, considerando también la operación que haya recibido.

El dolor después de una operación puede venir de varios lugares, incluyendo:

  • La incisión o corte que el cirujano haya hecho.
  • Espasmo muscular, o calambres, los cuales pueden ser muy dolorosos después de una cirugía de ortopedia o de urología.
  • Entumecimiento de la vejiga, lo cual ocurre después de una cirugía en la vejiga.
  • Si se ha dejado un tubo en el pecho después de la cirugía en cierta área, la sensación de hincazón dentro del pecho puede ser bastante molesto.
  • El tubo Nasogástrico (tubo NG) puede ser muy irritante para la garganta.
  • Aire o sangre dentro de la barriga o del pecho, lo cual puede causar un dolor que se siente en lugares ajenos adonde se hizo la cirugía, tales como en el hombro o en la espalda. Esto se llama "dolor referido".
  • Si un niño(a) está echado de espalda sin moverse por unos cuantos días, el dolor de espalda u otros dolores musculares pueden ser un problema.
  • Cuando se realiza una operación en la barriga, los intestinos dejan de trabajar por un cierto tiempo. Cuando los intestinos empiezan a despertar, el dolor de los gases puede ser bien severo.
  • Dolores de músculos y otras molestias, lo cual puede deberse a la posición en que estuvo el niño(a) durante la cirugía.

Los niños más grandes dirán que tiene dolor, aunque a veces ellos no pueden describir el dolor claramente. Los niños más pequeños pueden llorar, o mantenerse bien quietos y tratan de no moverse. El apetito puede ser pobre y los niños pueden dormir mucho o tener problemas para dormir.

El dolor de una cirugía de incisión tiende a dolor todo el tiempo. Los entumecimientos y los espasmos parecen venir sin aviso y luego desaparecen otra vez. Pueda ser que usted vea o no el endurecimiento de los músculos. La enfermera de su niño(a) o el doctor le podrán ayudar a entender algunas de las maneras más inusuales en que puede aparecer el dolor después de la cirugía.

Hay varios tratamientos para el dolor de cirugía del paciente interno, incluyendo los siguientes:

  • Por el primer día o más, su niño(a) necesitará de una fuerte medicina para el dolor, que usualmente se da a través de la línea intravenosa (IV). Una vez que su niño(a) se sienta bien como para comer o beber, se le puede dar la medicina por la boca.

La medicina fuerte más común que se usa después de la cirugía es la morfina. La morfina trabaja bien para casi todos los tipos de dolores después de la cirugía, y es segura inclusive para los bebés. La dosis se da de acuerdo al peso, y las enfermeras y el doctor de su niño(a) lo estarán observando cuidadosamente para detectar cualquier efecto secundario.

Usted puede esperar que la dosis de la medicina para el dolor sea regular en los primeros días, para evitar así que el dolor esté fuera de control. Es más fácil "adelantarse" al dolor que tratar de alcanzarlo, y además se requiere menos medicamento para mantenerse confortable. "Adelantarse al dolor" significa que usted da medicina para el dolor antes de que su niño(a) sienta dolor en su mayor intensidad.

Existen otras medicinas similares que el doctor de su niño(a) puede recetar. Es más, también se pueden usar medicinas que no necesitan recetas tales como el acetomifeno (Ej.: Tylenol) o anti-inflamatorios (Ej.: Torradol o ibuprofeno).

Usted no debe pensar que su niño(a) pueda llegar a ser adicto a las medicinas para el dolor. Esto sería muy raro, a no ser que el niño(a) ya tenga un problema de drogas y de alcohol. Un vez que el dolor empieza a mejorar, a la mayoría de niños no les gusta cómo la medicina para el dolor le hace sentir, y empiezan a usar menos incluso si pueden usar tanto como quieran.

  • Otras maneras especiales que se usa para controlar el dolor y que son ofrecidos a los niños incluyen la epidural, bloqueos en los nervios, la analgesia caudal y la analgesia controlada por el paciente.
  • En el Cincinnati Children´s Hospital Medical Center, el Departamento de Acute Pain Service provee consultas para tipos de dolores más complicados. El personal de este departamento está disponible las 24 horas del día para los pacientes.
  • Las enfermeras del Departamento de Holistic Health proveen masajes y curaciones al tacto. Estos pueden ayudar con el dolor del músculo y la tensión, la ansiedad y el estrés.
  • La terapia física puede ayudar a que partes del cuerpo se muevan y se fortalezcan otra vez.
  • Una unidad "TENS" es a veces también de ayuda. "TENS" es la sigla en Inglés por Transcutaneous Electrical Nerve Stimulation. Esto es un aparato del tamaño de la palma de la mano que usa pequeñas cantidades de carga eléctrica para ayudar a que el cuerpo apague las señales de dolor que vienen del nivel de la médula espinal. Esto puede ser de ayuda para el dolor localizado (dolor en un área específico), y tiene pocos efectos secundarios.

Pregunte al doctor de su niño(a) si alguno de las sugerencias mencionadas arriba pueden ser apropiadas para él o ella.

  • No se controla el dolor
  • El o ella está demasiado soñoliento
  • Su niño(a) está hablando sin sentido
  • Su niño(a) tiene bastante vómito o picazón, o si tiene problemas al orinar

Ayude al doctor y a las enfermeras de su niño(a) a conocerlo(a) mejor. Dígales si usted piensa que su niño(a) está teniendo problemas dejándoles saber cómo él o ella se siente. Enfatice a su niño(a) que él o ella no tiene que "ser valiente" o soportar el dolor.

En el Cincinnati Children´s, usted puede esperar que a su niño(a) se le mantenga tan cómodo como sea posible. Los empleados del hospital también tratarán de mantener los efectos secundarios en lo más mínimo. Desafortunadamente, a veces no se puede completamente desaparecer el dolor o las molestias. Otras veces, también habrá inevitables efectos secundarios. Los doctores y enfermeras harán lo mejor que puedan para que su niño(a) tenga la mejor experiencia que sea posible. 

Si ha pasado bastante tiempo desde la última dosis de medicina, y usted piensa que su niño(a) está empezando a tener más dolor, déjelo saber al doctor y a la enfermera. Recuerde, es mejor "adelantarse al dolor" (darle al niño medicina para el dolor antes que experimente dolor en el más alto nivel).

Su niño(a) recibirá una receta para la medicina para el dolor, cuando se vayan a casa. Por favor, compre los medicamentos inmediatamente, para que así usted pueda continuar estando "adelantada" al dolor de su niño(a). Algunos niños tendrán muy poco dolor para cuando vayan a casa; otros todavía necesitarán de dosis regulares de medicina por unos cuantos días.

No dé más medicina que lo indicado. Si la medicina no hace efecto, llame al doctor de su niño.

A menudo, el levantarse de la cama y caminar ayuda al cuerpo a recuperarse después de la cirugía. El doctor de su niño(a) le dirá cuánta actividad es apropiada para él o ella.

La medicina para el dolor puede ser usada para ayudar a su niño(a) a caminar tanto como el doctor lo indica. El andar ayuda a prevenir los dolores de espalda y de músculos por haber estado echado. Además, los intestinos se despiertan más rápido, y se puede empezar más pronto a comer otra vez. El cambio de posiciones es la mejor manera de ayudar a pasar los gases de dolor después de una cirugía en el vientre. 

Un representante de servicio que habla español, atenderá su llamada, contestará sus preguntas, 513-636-0799. 

Si usted o su niño experimentan efectos secundarios inusuales, inesperados o severos, luego de seguir los procedimientos o instrucciones indicados en este documento, le recomendamos que llame de inmediato a su médico primario, su sala de emergencias local, o, en casos de efectos secundarios o reacciones adversas extremas, llame al 911 o su número local para emergencias.

El cuidado pediátrico está constantemente mejorando y enfrentando nuevos retos. Las nuevas ideas, prácticas e investigaciones, provocan continuos cambios en nuestra interpretación y recomendaciones. Estas páginas representan nuestro mejor esfuerzo pero de ningún modo sustituyen el diálogo crítico y las recomendaciones de su pediatra o profesional del cuidado de la salud. La información incluída en los "Temas de Salud" ("Health Topics"), es considerada confiable y generalmente de acuerdo con los estándares aceptados al momento de la publicación. Sin embargo, la posibilidad de un error humano y los cambios en las ciencias médicas, previenen que los autores y el Cincinnati Children's Hospital Medical Center, ofrezcan estas páginas como algo más que puntos de partida o referencia para las decisiones del cuidado y el plan educacional que los padres, pediatras, profesionales del cuidado de la salud y los niños, deben tomar en conjunto.

Si cree que usted, su niño, o alguien que usted conoce, sufre de las condiciones descritas aquí, por favor visite a su proveedor de cuidados de la salud. No intente ofrecer tratamiento para usted mismo, su niño o alguien más, sin la supervisión médica adecuada.


Last Updated 10/2012