La Depresión Mayor (Major Depression)

¿Qué es la Depresión Mayor?

La depresión mayor, también conocida como depresión clínica o depresión unipolar, se clasifica como un tipo de desorden afectivo (también llamado desorden del estado de ánimo) que va más allá de los cotidianos altibajos del humor, y ha llegado a ser un serio problema médico y una preocupación importante de la salud en este país.

El Instituto Nacional de Salud Mental, parte del Instituto Nacional de Salud, reporta lo siguiente:

  • Las investigaciones indican que en la actualidad el comienzo de la depresión está ocurriendo más temprano en la vida de las personas que en las décadas pasadas
  • La depresión que empieza en la edad temprana a menudo persiste, reocurre, y continua en la adultez. La depresión en los jóvenes puede también predecir una enfermedad más severa en la adultez.
  • Existe una creciente incidencia de depresión en los niños cuyos padres tienen depresión.

Los siguientes son los factores de riesgo más comunes de la depresión:

  • Historia familiar de enfermedades mentales, incluyendo depresión y suicidio (especialmente si el padre o madre tuvo depresión en la niñez o en la adolescencia)
  • Demasiado estrés
  • Abuso (físico, sexual, o emocional) o abandono
  • Trauma (físico, emocional y/o sexual)
  • Otros desordenes psiquiátricos
  • Pérdida, especialmente en edad temprana, del padre y/o de la madre, de la persona encargada del cuidado o de un ser querido debido a un divorcio, fallecimiento o abandono
  • Fumar cigarrillos
  • Pérdida de una relación (por mudanza, o pérdida de la pareja)
  • Otras enfermedades crónicas (diabetes)
  • Otros desordenes del desarrollo, del aprendizaje o de la conducta

Los siguientes son los síntomas más comunes de la depresión. Sin embargo, cada niño o adolescente puede experimentar síntomas de manera diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Sentimientos persistentes de tristeza y/o de irritabilidad
  • Sentimientos de impotencia o sentirse sin esperanza
  • Tener poca autoestima
  • Sentirse incompetente
  • Excesiva culpabilidad
  • Sucesivos pensamientos de suicidio o de muerte
  • Perdida de interés en las actividades habituales o en las actividades que se solía disfrutar
  • Dificultades en las relaciones
  • Problemas con el dormir (insomnio, hipersomnia)
  • Cambios en el apetito o en el peso
  • Cambios en el nivel de actividad – aumento o disminución de energía
  • Dificultad en la concentración
  • Un descenso en la habilidad de la toma de decisiones
  • Pensamientos o atentos de suicidios
  • Frecuentes quejas físicas (dolor de cabeza, dolor de estómago, fatiga)
  • Escapar del hogar o amenazas de hacerlo
  • Una hipersensibilidad al rechazo o al fracaso
  • Irritabilidad, hostilidad, agresión
  • Ira y cólera

Para que se pueda hacer un diagnóstico de la depresión, un adolescente necesita a menudo mostrar un "grupo" (varios) de los síntomas descritos anteriormente durante un periodo de dos semanas. Los síntomas de la depresión pueden parecerse a otros problemas o condiciones psiquiátricas. Siempre consulte al médico de su hijo adolescente para un diagnóstico.

Debido a que la depresión a menudo a demostrado co-existir con otros desordenes psiquiátricos como el desorden bipolar, abuso de substancias o desordenes de ansiedad, es muy importante en la recuperación de su hijo que se haga una evaluación, un diagnóstico y un tratamiento temprano.

El psiquiatra del niño y adolescente u otro profesional de la salud mental usualmente diagnostica la depresión siguiendo una evaluación integral psiquiátrica. Siempre que sea posible, puede ser útil en la elaboración del diagnóstico una evaluación de la familia del adolescente, en conjunto con una información proporcionada por los profesores y personas a cargo del cuidado del menor.

El tratamiento específico para la depresión será determinada por el médico de su hijo adolescente basado en: 

.    La edad, salud general y historia médica de su hijo

.    La amplitud de sus síntomas

.    La tolerancia que su hijo tenga de específicos medicamentos, procedimientos o terapias

.    Las expectativas que se tenga del curso de su condición

.    Su opinión o preferencia

Los cambios en el estado de ánimo, incluyendo la depresión, pueden a menudo ser tratados efectivamente. El tratamiento debe siempre estar basado en una evaluación integral del adolescente y su familia. El tratamiento puede incluir una o más de los siguientes:

  • Medicamentos antidepresivos (han demostrado ser muy efectivos en el tratamiento para la depresión en los niños y adolescentes, especialmente cuando son usados en combinación con la psicoterapia)
  • Psicoterapia (generalmente la terapia interpersonal y/o la cognitivo-conductual) para el adolescente (enfocado a modificar las ideas distorsionadas que tienen acerca de ellos mismos y del ambiente que los rodea, también los ayuda a saber enfrentar relaciones difíciles, a identificar tensiones en el ambiente del adolescente y a aprender cómo evitarlos)
  • Terapia familiar
  • Consultas con la escuela del adolescente

Los padres juegan un rol de soporte vital en el proceso de cualquier tratamiento. Por muchas razones, muchos padres de adolescentes que sufren de depresión nunca buscan el tratamiento apropiado para sus hijos, a pesar que aproximadamente 80 por ciento de todas las personas con depresión que buscan tratamiento se mejoran usualmente en pocas semanas. Un tratamiento continuo puede ayudar a prevenir la reincidencia de los síntomas de la depresión.

Sin un tratamiento apropiado, los síntomas de la depresión pueden persistir por semanas, meses, o años. Además de causar problemas interpersonales y psicosociales, la depresión en los adolescentes también está asociada con un aumento de riesgo de suicidio. El riesgo de suicidio aumenta, particularmente entre muchachos adolescentes, cuando la depresión está acompañada con otros desordenes mentales (desordenes conductuales, abuso de sustancias). Es crucial para los padres y personas responsables del cuidado de los adolescentes tomar muy seriamente todos los síntomas de depresión y de suicido, y buscar tratamiento inmediatamente. El suicidio es una emergencia médica. Consulte con el médico de su hijo para más información.

Un representante de servicio que habla español, atenderá su llamada, contestará sus preguntas, 513-636-0799.

Si usted o su niño experimentan efectos secundarios inusuales, inesperados o severos, luego de seguir los procedimientos o instrucciones indicados en este documento, le recomendamos que llame de inmediato a su médico primario, su sala de emergencias local, o, en casos de efectos secundarios o reacciones adversas extremas, llame al 911 o su número local para emergencias.

El cuidado pediátrico está constantemente mejorando y enfrentando nuevos retos. Las nuevas ideas, prácticas e investigaciones, provocan continuos cambios en nuestra interpretación y recomendaciones. Estas páginas representan nuestro mejor esfuerzo pero de ningún modo sustituyen el diálogo crítico y las recomendaciones de su pediatra o profesional del cuidado de la salud. La información incluída en los "Temas de Salud" ("Health Topics"), es considerada confiable y generalmente de acuerdo con los estándares aceptados al momento de la publicación. Sin embargo, la posibilidad de un error humano y los cambios en las ciencias médicas, previenen que los autores y el Cincinnati Children's Hospital Medical Center, ofrezcan estas páginas como algo más que puntos de partida o referencia para las decisiones del cuidado y el plan educacional que los padres, pediatras, profesionales del cuidado de la salud y los niños, deben tomar en conjunto.

Si cree que usted, su niño, o alguien que usted conoce, sufre de las condiciones descritas aquí, por favor visite a su proveedor de cuidados de la salud. No intente ofrecer tratamiento para usted mismo, su niño o alguien más, sin la supervisión médica adecuada.


Last Updated 07/2012