El Dolor (Pain)

El dolor es una sensación o un sentimiento desagradable que indica el peligro de una lesión o daño al cuerpo de una persona.

Más simplemente, el dolor es lo que lastima o duele. La mayoría de los dolores son mensajes que indican a las personas que algo anda mal en su cuerpo y que necesita que le presten atención.

Los bebés y los niños pequeños no pueden decir a los médicos y enfermeras que tienen dolor, o si la medicina para el dolor está funcionando. Por eso se han creado escalas de medición para ayudar a las personas que cuidan niños a saber cómo se sienten.

El Centro Médico del Hospital de Niños de Cincinnati usa las siguientes escalas para medir el dolor:

  • La escala de dolor neonatal NIPS para recién nacidos y bebés se usa para evaluar el nivel del dolor. La escala NIPS es un conjunto de comportamientos que los médicos y las enfermeras pueden observar para determinar si un bebé tiene dolor.  Esta escala se usa en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (NICU).
  • La escala FLACC (cara, piernas, actividad, llanto, capacidad de consuelo) se usa para evaluar los niveles del dolor en niños desde el nacimiento hasta niños más grandes, incluyendo pacientes con retraso en el desarrollo; pero excluyendo a los pacientes que están paralizados o tienen espasticidad. Es una escala de observación que se usa con los pacientes que no pueden decir que sienten dolor.
  • La escala FACES-R se puede usar para pacientes de 4 a 18 años. En la escala FACES-R se muestran caras con números del 0 al 10 que corresponden a diferentes grados de dolor. El niño señala la imagen de la cara que se parece más a cómo se siente.
  • La escala NRS (Numeric Rating Scale, en inglés) se usa para niños de 6 años hasta la edad adulta. El cero significa que no hay dolor, y 10 indica que es el peor dolor que pueden imaginar.
  • La escala COMFORT se usa para niños que están inconscientes en un respirador artificial, para ayudar a determinar si están lo más cómodos posible.
  • Se le preguntará a su hijo cómo se siente. Si su hijo es demasiado pequeño o debido a alguna discapacidad no puede responder, se le preguntará a usted cómo cree que se siente su hijo. Como padre o madre, su opinión acerca del nivel de comodidad de su hijo es muy importante.  

El dolor tiene muchas causas, incluyendo enfermedades, cirugías, pruebas y lesiones. A veces, no es posible encontrar ninguna causa para el dolor. 

Los niños describen su dolor de muchas formas. Expresiones como duele, fuerte, como una puntada, que quema, que late, que aprieta, que tira, que arde pueden ayudar al médico de su hijo a encontrar el medicamento adecuado para tratar el dolor.

Los niños más grandes dicen que les duele, pero algunas veces no pueden describir el dolor claramente. Los niños más pequeños pueden llorar o quedarse muy quietos e intentar no moverse. Puede que tengan poco apetito, que estén irritables o malhumorados. Tal vez no puedan dormir bien o quizás desean dormir mucho.

Los niños que sienten dolor generalmente no hacen las cosas que harían si no tuvieran dolor. Puede que decidan no jugar, leer, hablar con usted ni ver televisión. 

¿Por qué es importante tratar el dolor?

Tratar el dolor es más que simplemente hacer que una sensación desagradable mejore. El dolor puede afectar la capacidad de su hijo para respirar bien, moverse y hasta comer normalmente. El dolor puede afectar los niveles de actividad, sueño y energía, y también alterar el humor y hacer que sea difícil conversar con él. El manejo adecuado del dolor puede ayudar a que su hijo regrese a casa más pronto, ya que acelera el proceso de recuperación.

¿Cómo se trata el dolor?

Hay muchas maneras diferentes de tratar el dolor. Los tratamientos que se elijan para su hijo dependerán de las circunstancias, las causas del dolor y el estado de salud y psicológico del niño. (Ver también Dolor médico, Dolor postoperatorio en pacientes hospitalizados, Dolor postoperatorio en pacientes ambulatorios y Dolor debido a cáncer).

Es muy importante entender que el tratamiento para el dolor es un proceso continuo. La enfermera o el médico de su niño le preguntarán a usted y al niño si el tratamiento está funcionando bien y si hay efectos secundarios que se deben tratar.

Continuaremos evaluando el dolor de su hijo y los posibles efectos secundarios, y modificaremos el tratamiento según sea necesario. El personal del Hospital de Niños de Cincinnati quiere estar seguro de que el dolor se está aliviando de la mejor manera posible, con un mínimo de efectos secundarios.  

Llame al médico de su hijo si el dolor no se alivia con el tratamiento recetado o si usted cree que su hijo tiene efectos secundarios a causa del tratamiento.

El médico o la enfermera de su hijo le explicarán cómo funcionan los medicamentos y otros tratamientos para el dolor. Lo ayudarán a usar cada medicamento y tratamiento  para que su hijo esté lo más cómodo posible.

Se puede esperar un poco de dolor después de una cirugía. Hable con el cirujano o con el anestesiólogo de su hijo sobre cómo se controlará el dolor después de la cirugía. No se puede estar preparado para el dolor que causa una lesión o una enfermedad, pero se puede tratar rápidamente, una vez que el niño esté fuera de peligro.  

Pain, Pain, Go Away: Helping Children with Pain (Vete dolor: cómo ayudar a los niños con dolor), sitio web creado para ayudar a los padres a entender el dolor en los niños


Last Updated 10/2012