Fiebre (Fever)

¿Qué es la fiebre?

Normalmente, la temperatura del cuerpo oscila alrededor de los 98.6°F (37°C). La temperatura del cuerpo varía a través del día según los niveles de actividad de la persona. Un pequeño incremento en la temperatura (debajo de los 100.4°F [38°C]) puede ocurrir luego de ejercicios físicos o cuando lo bebés o los niños se encuentran demasiado abrigados.

Una temperatura superior a los 100.4°F (38°C) se considera fiebre. Se trata de un síntoma, más que una enfermedad. Tenga en mente los siguientes factores respecto a la fiebre.

  • La fiebre rara vez produce efectos dañinos.
  • La fiebre es uno de los mecanismos normales del cuerpo para combatir las infecciones.
  • La fiebre ayuda a combatir una infección.
  • El grado de temperatura no indica necesariamente cuán enfermo está el niño.

Un niño con fiebre puede tener la piel tibia o caliente, pero es mejor utilizar un termómetro para determinar su temperatura exacta. Existen muchas maneras de medir la temperatura.

  • Si su niño tiene una temperatura de 100.4°F (38°C) o más, y tiene menos de 3 meses de edad.
  • Si su niño ha tenido fiebre por más de 48 horas y tiene más de 3 meses de edad.
  • Si su niño esta llorando o sollozando y es difícil de calmar.
  • Si el llanto de su niño no es el mismo de siempre (más intenso que lo habitual).
  • Si el niño orina menos de lo normal o si ha mojado menos pañales de lo acostumbrado. (Los bebés usualmente mojan entre 6-8 pañales por día).
  • Si hay manchas moradas en la piel, o contusiones.
  • Si su niño no puede mover el cuello o si el cuello está rígido.
  • Si su niño presenta dificultades al respirar.
  • Si es difícil despertar a su niño.
  • Si su niño no esta comiendo o bebiendo normalmente.
  • En cualquier instancia en la que se sienta desconcertada acerca de la apariencia o comportamiento de su bebé.

Para bebés prematuros o menores de 3 meses, llame al médico de su bebé para seguir instrucciones. Para bebés mayores, algunos médicos consideran que "la fiebre es su amiga" y que no se requiere ningún tratamiento, como por ejemplo medicamentos que reducen la fiebre, a menos que la fiebre sobrepase los 102°F (38.8°C) o el bebé proteste o se sienta incómodo. Existe evidencia de que la fiebre ayuda a combatir las infecciones.

En general, el propósito principal de tratar la fiebre es el de mantener al niño lo más cómodo posible, más que bajar la temperatura a un nivel normal. Si la temperatura de su niño supera los 102°F (38.8°C), podrá administrarle un medicamento para la fiebre, tal como el acetaminofeno o el ibuprofeno. Se prefiere el acetaminofeno debido a que actúa en menor tiempo.

La aspirina nunca debe ser administrada a un niño. El uso de la aspirina ha sido relacionado con un desorden raro denominado Síndrome de Reye, el cual puede ser fatal.

Recuerde que todos los medicamentos pueden ser venenosos si se administran en exceso. Siga las instrucciones de la etiqueta. Asegúrese de mantener todos los medicamentos fuera del alcance de los niños, a toda hora.

¿Cuánto medicamento contra la fiebre debo suministrar?

El acetaminofeno viene en diferentes preparaciones y concentraciones hechas especialmente para bebés y niños, tales como gotas para bebés o elíxir para niños. Cada tipo de medicamento requiere una dosis diferente. Lea las instrucciones del rótulo sobre la cantidad que necesita administrar a su bebé y asegúrese de medir la dosis correctamente. Si su niño tiene menos de 1 año de edad, llame al médico o al farmacéutico. Ellos le pueden preguntar por el peso de su hijo para poder calcular la dosis correcta. Utilice siempre medicamentos hechos para niños. Nunca administre a un bebé o a un niño una porción de la versión adulta del medicamento.

¿Cómo mido la cantidad correcta de medicamento?

Si está utilizando un gotero médico, colóquelo a la altura de la vista para asegurarse de que esta suministrando la cantidad correcta. Utilice sólo el gotero que vino con el medicamento.

Si está midiendo el medicamento con una cuchara, utilice la cuchara medidora de cocina, dado que las cucharillas vienen en tamaños diferentes y por lo tanto miden cantidades diferentes.

Si utiliza el recipiente medidor médico, asegúrese de llenarlo hasta la marca correcta a la altura de la vista.

  • Tome la temperatura de su niño antes de administrar más medicamento contra la fiebre. Es importante saber si la fiebre ha subido o si la temperatura ha bajado a la normalidad. De esta manera podrá saber si la fiebre esta aumentando o evitará administrar un medicamento que ya no se requiere.
  • No despierte al niño para darle el medicamento o tomarle la temperatura. Dormir es más importante.
  • Vista a su niño con ropas ligeras.
  • Aumente la cantidad de líquidos que le da a su niño cuando éste tiene fiebre. Esto ayudará a prevenir la deshidratación.
  • Deje que su niño descanse en una habitación fresca.

Si usted o su niño experimentan efectos secundarios inusuales, inesperados o severos, luego de seguir los procedimientos o instrucciones indicados en este documento, le recomendamos que llame de inmediato a su médico primario, su sala de emergencias local, o, en casos de efectos secundarios o reacciones adversas extremas, llame al 911 o su número local para emergencias.

El cuidado pediátrico está constantemente mejorando y enfrentando nuevos retos. Las nuevas ideas, prácticas e investigaciones, provocan continuos cambios en nuestra interpretación y recomendaciones. Estas páginas representan nuestro mejor esfuerzo pero de ningún modo sustituyen el diálogo crítico y las recomendaciones de su pediatra o profesional del cuidado de la salud. La información incluída en los "Temas de Salud" ("Health Topics"), es considerada confiable y generalmente de acuerdo con los estándares aceptados al momento de la publicación. Sin embargo, la posibilidad de un error humano y los cambios en las ciencias médicas, previenen que los autores y el Cincinnati Children's Hospital Medical Center, ofrezcan estas páginas como algo más que puntos de partida o referencia para las decisiones del cuidado y el plan educacional que los padres, pediatras, profesionales del cuidado de la salud y los niños, deben tomar en conjunto.

Si cree que usted, su niño, o alguien que usted conoce, sufre de las condiciones descritas aquí, por favor visite a su proveedor de cuidados de la salud. No intente ofrecer tratamiento para usted mismo, su niño o alguien más, sin la supervisión médica adecuada.


Last Updated 07/2013