Show AllNo sabemos qué causa la gastrosquisis. No parece ser hereditaria, ni "viene de familia". Tener un bebé con gastrosquisis no significa que vaya a tener otro bebé con ese defecto.
La gastrosquisis se puede ver por ultrasonido en las primeras etapas del embarazo. A muchas mujeres embarazadas se les toman muestras de sangre. En caso de niveles anormales de laboratorio, el médico buscará defectos congénitos con un ultrasonido más detallado. Si el bebé tiene gastrosquisis, el médico verá asas intestinales flotando libremente. La madre y la familia normalmente se reúnen con un cirujano para hablar sobre el plan para el parto y los planes a seguir una vez que el bebé nace.
Es mejor planear el parto en un hospital con un área especial que cuide de los bebés enfermos después de nacer. El médico podría sugerir una cesárea alrededor de las 36 semanas de embarazo, en caso de que los pulmones del bebé estén maduros.
Si el bebé tiene una pequeña cantidad de intestino fuera de su cuerpo, esto se podría corregir con una cirugía. Durante la cirugía, el intestino se coloca en el abdomen y la abertura se cierra.
Si el bebé tiene una gran cantidad de intestino fuera de su cuerpo, se podrían necesitar varias cirugías. Esto podría tomar de 3 a 10 días, algunas veces más. Una bolsa de plástico o "silo" se coloca alrededor del intestino y se adhiere al abdomen. Cada día el silo se tensa y una parte del intestino se empuja con cuidado hacia dentro. Cuando todo el intestino está adentro, se quita el silo y se cierra el abdomen. Algunos bebés podrían necesitar la ayuda de una máquina para respirar por algunos días después de la cirugía o cirugías.
Mientras el bebé está en recuperación de la cirugía, se le alimentará vía intravenosa y con medicamentos para que esté cómodo. Pronto se alimentará con pequeñas cantidades de leche materna o fórmula especial. El personal calificado cuidará del bebé y ayudará a la familia a realizar un plan de cuidados en el hospital y en la casa.
Si usted o su niño experimentan efectos secundarios inusuales, inesperados o severos, luego de seguir los procedimientos o instrucciones indicados en este documento, le recomendamos que llame de inmediato a su médico primario, su sala de emergencias local, o, en casos de efectos secundarios o reacciones adversas extremas, llame al 911 o su número local para emergencias.
El cuidado pediátrico está constantemente mejorando y enfrentando nuevos retos. Las nuevas ideas, prácticas e investigaciones, provocan continuos cambios en nuestra interpretación y recomendaciones. Estas páginas representan nuestro mejor esfuerzo pero de ningún modo sustituyen el diálogo crítico y las recomendaciones de su pediatra o profesional del cuidado de la salud. La información incluída en los "Temas de Salud" ("Health Topics"), es considerada confiable y generalmente de acuerdo con los estándares aceptados al momento de la publicación. Sin embargo, la posibilidad de un error humano y los cambios en las ciencias médicas, previenen que los autores y el Cincinnati Children's Hospital Medical Center, ofrezcan estas páginas como algo más que puntos de partida o referencia para las decisiones del cuidado y el plan educacional que los padres, pediatras, profesionales del cuidado de la salud y los niños, deben tomar en conjunto.
Si cree que usted, su niño, o alguien que usted conoce, sufre de las condiciones descritas aquí, por favor visite a su proveedor de cuidados de la salud. No intente ofrecer tratamiento para usted mismo, su niño o alguien más, sin la supervisión médica adecuada.