Transfusiones de sangre: riesgos y beneficios (Blood Transfusions: Risks and Benefits)

Los componentes o productos derivados de la sangre suelen usarse para reemplazar sangre o componentes de la sangre que se perdieron debido a un accidente o una enfermedad. Todos los componentes de la sangre se obtienen de sangre recogida de donantes voluntarios.

La sangre puede ser procesada para obtener los diferentes componentes o productos derivados de la sangre que se indican a continuación:

Glóbulos rojos empaquetados

Los glóbulos rojos transportan oxígeno a los tejidos. Para obtener glóbulos rojos empaquetados se retira la mayor parte del plasma de la sangre. Los glóbulos empaquetados generalmente se aplican vía endovenosa en un período de 2 a 4 horas para reponer los glóbulos rojos que se perdieron debido a hemorragia, hemólisis (destrucción de los glóbulos rojos) o disminución de la producción de glóbulos rojos en la médula ósea. La disminución de la producción de células puede deberse a insuficiencia de la médula ósea, cáncer que afecta la médula ósea o al efecto de fármacos para quimioterapia usados para tratar el cáncer.

Sangre completa

La sangre completa contiene glóbulos rojos y plasma. Suele usarse para cirugía a corazón abierto y también se puede usar para transfusiones de intercambio (reemplazo total de la sangre de un bebé) en bebés recién nacidos con enfermedad hemolítica del recién nacido. Este producto no se usa comúnmente en otras situaciones.  

Plasma fresco congelado

El plasma fresco congelado es plasma que se congeló y se almacenó poco después de haber sido recogido de un donante de sangre. El plasma fresco congelado contiene muchos factores de coagulación y se suele usar solo o con crioprecipitado para reponer niveles bajos de factores de coagulación. Generalmente se aplica vía endovenosa en un plazo de 1 a 2 horas.  

Plaquetas

Las plaquetas son los fragmentos de las células que impiden o detienen las hemorragias o las magulladuras bloqueando físicamente el agujero en el vaso sanguíneo. Las plaquetas generalmente se aplican vía endovenosa en un plazo de unos pocos minutos a una hora. Si la médula ósea del paciente no está produciendo plaquetas, por lo general es necesario hacer transfusiones de plaquetas una o dos veces por semana, o incluso con más frecuencia. Las plaquetas también se pueden inyectar cuando las plaquetas de un paciente no están funcionando correctamente debido a medicamentos, enfermedades o a daño mecánico (por ejemplo debido a una válvula cardíaca artificial).  

Crioprecipitado

El crioprecipitado es la parte de la sangre que contiene solamente ciertos factores de coagulación, por ejemplo el factor VIII (deficiente en la hemofilia A), el factor de von Willebrand y fibrinógeno. Actualmente, el crioprecipitado se usa en general solamente como una fuente de fibrinógeno (necesario para la formación de un coágulo). Algunos pacientes con ciertos tipos de hemofilia o que no tienen suficiente fibrinógeno pueden recibir crioprecipitado para tratar su defecto de coagulación. Además, pacientes gravemente enfermos pueden desarrollar una afección de coagulación anormal conocida como CID (coagulación intravascular diseminada), que puede provocar una disminución de los factores de coagulación del cuerpo y tener como consecuencia hemorragias severas. El crioprecipitado, junto con el plasma fresco congelado (ver más arriba), puede usarse para reponer factores de coagulación que se encuentren en niveles bajos. El crioprecipitado generalmente se inyecta vía endovenosa en un plazo de unos pocos minutos a una hora.  

Granulocitos

Los granulocitos, también llamados neutrófilos, son las células que ayudan a combatir las infecciones causadas por bacterias u hongos. Los granulocitos se usan con muy poca frecuencia para ayudar a combatir infecciones severas en pacientes que tienen cantidades muy bajas de granulocitos en la sangre y que no han respondido a medicamentos. Lo más frecuente es que los granulocitos se proporcionen diariamente durante 5 días o hasta que el recuento de granulocitos del paciente vuelva a un nivel que le permita combatir la infección por sí mismo. En general, los granulocitos se aplican vía endovenosa en un plazo de 1 a 2 horas.  

Beneficios

Las transfusiones de componentes de la sangre permiten salvar vidas o mejorar la condición del paciente. La cantidad de pacientes que mueren o enferman gravemente a consecuencia de un componente de la sangre es muy pequeña en comparación con los beneficios que los componentes de la sangre pueden brindar a los pacientes que reciben una transfusión. De todas maneras, debe hablar con su médico sobre la necesidad específica o el motivo para que usted o su hijo/a reciban un componente de la sangre.  

A continuación se indican los tipos de posibles efectos adversos individuales de las transfusiones. 

Reacciones adversas debido a reacciones inmunes:

Las reacciones adversas debido a reacciones inmunes son las causadas por una reacción del sistema inmunitario del paciente contra el componente de la sangre o a una reacción de las células inmunitarias en el componente de la sangre contra el paciente. 

La más intensa de este tipo de reacciones es una reacción hemolítica aguda. Se debe a una incompatibilidad en el tipo de sangre entre el paciente y el componente de la sangre que el paciente recibe. Ocurre con mayor frecuencia debido a incompatibilidad de los glóbulos rojos. Los signos de este tipo de reacción son fiebre y ritmo cardíaco acelerado con escalofríos. El paciente puede sentir falta de aire con dolor en el pecho y la espalda. La orina puede ser roja o de color oscuro. La presión sanguínea puede ser variable y puede ocurrir un shock. Puede haber una hemorragia. En casos muy raros el resultado puede ser la muerte ( (1:633,000 pacientes que reciben transfusión). La transfusión se detiene de inmediato y la reacción se trata de manera intensiva para reducir las complicaciones.  

Una reacción mucho menos severa y más común es una reacción transfusional febril no hemolítica. Este tipo de reacción con frecuencia se ve como una fiebre durante o poco después de la transfusión. Con frecuencia se debe a anticuerpos contra los glóbulos blancos en la unidad de sangre. Ese tipo de reacción en general no es seria. Normalmente estas reacciones se pueden evitar filtrando una gran cantidad de glóbulos blancos del componente de la sangre. Los componentes de la sangre se filtran de manera rutinaria en Cincinnati Children's Hospital Medical Center

Una reacción transfusional febril no hemolítica también puede ser causada por los glóbulos blancos que producen sustancias químicas conocidas como citoquinas mientras el componente de la sangre está almacenado en el banco de sangre. Se puede evitar que esas sustancias químicas se acumulen si se reducen los glóbulos blancos en el componente de la sangre cuando se prepara. Esa es la práctica actual para todas las unidades de glóbulos rojos que se usan para transfusión en Cincinnati Children's. Por lo tanto, ahora esas reacciones no son nada comunes. Pueden tratarse fácilmente cuando ocurren. 

Los pacientes que reciben muchas unidades de componentes de la sangre, especialmente plaquetas, pueden desarrollar anticuerpos contra ciertas estructuras en la superficie de los glóbulos rojos o de las plaquetas. Ese proceso se llama aloinmunización. Esos anticuerpos hacen que una transfusión de plaquetas sea ineficaz, es decir, que el conteo de plaquetas no aumente demasiado después de la transfusión. Esos pacientes pueden tener que recibir plaquetas de donantes más compatibles (plaquetas HLA compatibles). Esta aloinmunización en general puede ser evitada o retrasada filtrando el componente de la sangre para reducir los glóbulos blancos, como se hace de manera rutinaria en Cincinnati Children's. Los pacientes con anticuerpos para glóbulos rojos requieren componentes de la sangre de un tipo especial que no tengan ese antígeno. 

Otro tipo de reacción es una reacción alérgica. Los signos de una reacción alérgica pueden incluir urticaria, silbido al respirar y/o problemas de hinchazón en los tejidos corporales (angioedema). En general, esas reacciones ocurren cuando el paciente es alérgico a alguna proteína en la sangre del donante. Una reacción alérgica es muy difícil de predecir. La reacción se trata con antihistamínicos cuando ocurre. En ocasiones, es necesario usar esteroides o epinefrina para tratar la reacción. 

Una reacción anafiláctica es una forma más grave de una reacción alérgica. Este tipo de reacción es como la que puede ocurrir con una picadura de abeja en una persona alérgica a las abejas. Este tipo de reacción pone en riesgo la vida, y se trata rápidamente con antihistamínicos, esteroides y epinefrina. 

La lesión pulmonar aguda producida por transfusión (TRALI, en inglés) es una reacción más grave. Ocurre cuando los anticuerpos del donante activan glóbulos blancos y otras sustancias en el paciente. Este proceso ocurre en los pulmones del paciente. Provoca daño temporal en los vasos sanguíneos que permiten que líquido de los vasos sanguíneos pase hacia el tejido pulmonar. Esa acumulación de líquido en los pulmones dificulta el pasaje de oxígeno de los pulmones hacia la sangre. Esta complicación se trata rápidamente con esteroides y el paciente generalmente necesita apoyo de ventilador o respirador durante dos a cuatro días. En general el paciente mejora, pero puede no responder a la terapia y la consecuencia podría ser la muerte. 

Las reacciones inmunes con retraso incluyen una reacción hemolítica tardía. Ocurre cuando el cuerpo del paciente destruye varios días después los glóbulos rojos que se recibieron en una transfusión. Generalmente ocurre en un paciente que había desarrollado anticuerpos para glóbulos rojos debido a transfusiones anteriores. En el momento de la transfusión, la fuerza de los anticuerpos es baja y no provocan hemólisis. Con la nueva transfusión, se forman más anticuerpos y comienzan a destruir las células que se reciben en la transfusión. Los pacientes pueden tener fiebre, hemólisis moderada a severa y disminución del nivel de hemoglobina. Estas reacciones en general son leves y no necesitan tratamiento. Algunos pacientes pueden desarrollar una reacción similar contra las plaquetas, lo que puede causar un descenso en el conteo de plaquetas y magullones en la piel (púrpura postransfusional). 

Los niños que recibieron hace poco tiempo un trasplante de médula ósea, que tienen una inmunodeficiencia congénita y los bebés pequeños inmaduros tienen sistemas inmunitarios que no funcionan bien. Esos niños pueden tener riesgo de desarrollar la enfermedad injerto contra huésped (GVDH, en inglés). Se trata de una reacción inmune de las células inmunitarias del donante contra el paciente, que provoca sarpullido en la piel, diarrea y hepatitis. Los pacientes que tienen riesgo de desarrollar la enfermedad injerto contra huésped reciben componentes de la sangre irradiados. La irradiación es con dosis bajas, pero cambia las células inmunitarias en el componente de la sangre para que no puedan provocar la enfermedad injerto contra huésped. 

Reacciones no inmunes:

Existen varias reacciones adversas de tipo no inmunitario posibles. La mayoría de ellas son muy poco comunes. 

Una de ellas es la sobrecarga circulatoria. Si el paciente recibe más líquido del que el cuerpo puede tolerar, el líquido puede acumularse en los pulmones, lo que provoca falta de aire y tos. 

Los pacientes pueden recibir glóbulos rojos con células que sufrieron daño (hemolizadas) durante el almacenamiento o la transfusión. Recibir un componente de la sangre hemolizado puede provocar coagulación intravascular diseminada (CID), como se describió antes, lo que puede causar problemas de hemorragias. 

Mientras la sangre está almacenada, se acumula en el componente de la sangre una sustancia química llamada potasio. La infusión de potasio adicional puede ser un problema en el caso de un niño de menos de 4 meses que recibe una gran cantidad de sangre. 

El plasma fresco congelado contiene grandes cantidades de una sustancia química llamada citrato. Si una persona recibe grandes cantidades de citrato en una transfusión, el nivel de calcio en la sangre puede caer, lo que podría provocar sensación de cosquilleo en las manos y en los labios. 

Los pacientes que reciben más de 100 unidades de glóbulos rojos en transfusiones pueden desarrollar hemosiderosis. Se trata de una sobrecarga de hierro en tejidos del cuerpo, por ejemplo el hígado, el corazón y la glándula tiroides. El hierro adicional provoca daños en esos órganos. La hemosiderosis se puede tratar con ciertos medicamentos “quelantes”, como el Deferol, para eliminar el exceso de hierro en el cuerpo. Esta situación se ve con más frecuencia en pacientes con talasemia o la enfermedad de células falciformes. 

Complicaciones relacionadas con infecciones:

El componente de la sangre podría estar contaminado con bacterias, lo que puede provocar una infección potencialmente grave.
Algunos virus se pueden transmitir a través de transfusiones. El citomegalovirus (CMV) es un virus que se transmite fácilmente a través de transfusiones. Los pacientes con inmunosupresión severa corren riesgo de sufrir una infección con citomegalovirus y pueden desarrollar complicaciones graves, incluida neumonía. El uso de componentes de la sangre que han sido filtrados para eliminar glóbulos blancos infectados, que han sido congelados o que han dado resultados negativos en las pruebas para detectar anticuerpos para el citomegalovirus reduce el riesgo de contraer el citomegalovirus a través de una transfusión. Esos componentes de la sangre se conocen como “seguros para citomegalovirus”. 

Los virus como los de la hepatitis (hepatitis B y hepatitis C) y los virus asociados con el SIDA también pueden transmitirse a través de transfusiones. El riesgo es muy poco común debido a las cuidadosas pruebas a las que se someten los componentes de la sangre antes de ser liberados para usar en transfusiones. El riesgo de contraer hepatitis B se puede reducir mediante el uso de la vacuna de la hepatitis B en todos los pacientes que reciben transfusiones de sangre. 

Las infecciones causadas por parásitos en componentes de la sangre en Estados Unidos son muy poco comunes, pero son un problema mucho mayor en otras partes del mundo o entre ciudadanos estadounidenses que viajan a otros países. 

Existen alternativas u otras opciones además de la transfusión de un componente de la sangre. Por ejemplo, hay fármacos disponibles que pueden estimular la médula ósea para que produzca más glóbulos rojos (eritropoyetina), glóbulos blancos (factor estimulante de colonias de granulocitos) y plaquetas (interleucina 11). Se está trabajando en el desarrollo de nuevos agentes. Los problemas de hemorragias se pueden tratar con factores de coagulación específicos, por ejemplo concentrados de factor de coagulación VIII o IX, o con fármacos que disminuyen el riesgo de hemorragia en la boca y la garganta (Amicar) o que aumentan el nivel de ciertos factores de coagulación (DDAVP). Si la hemorragia es provocada por exceso de heparina en el cuerpo, se puede revertir con sulfato de protamina. Algunos pacientes a los que se va a realizar una cirugía pueden almacenar su propia sangre antes de la cirugía. Después de la cirugía, pueden recibir su propia sangre (una unidad autóloga). Otros pacientes pueden recibir nuevamente la sangre que perdieron durante la cirugía (procedimiento de recuperación intraoperatoria). 

También es posible pedir sangre para la transfusión a un donante específico, si el donante es compatible y la sangre no tiene agentes infecciosos. La experiencia ha demostrado que estas unidades de donantes dirigidos no son más seguras que la sangre que donantes voluntarios donan a bancos de sangre. Algunos pacientes pueden tolerar un bajo nivel de hemoglobina durante algunos días después de una cirugía y volver a reponer la sangre perdida si reciben hierro adicional. Algunos pacientes, por motivos religiosos, intentan específicamente evitar transfusiones de componentes de la sangre. Las alternativas mencionadas están disponibles para esas personas. En el futuro, un sustituto de la sangre puede ser una opción para esos pacientes.

Puede obtener información adicional sobre componentes de la sangre hablando con su médico o en internet en sitios como Hoxworth Blood Center, la American Association of Blood Banks (Asociación Americana de Bancos de Sangre) y la American Red Cross (Cruz Roja Americana).


Last Updated 12/2013