Show AllLa candidiasis oral es causada por un hongo conocido como cándida albicans. Esto es normal en la boca y en la vagina. Usualmente no causa ningún problema, pero una enfermedad, el uso de antibióticos, o cambios hormonales pueden hacer que el hongo crezca y cause síntomas de infección. La candidiasis oral puede aparecer en cualquier momento. Si esto sucede, llame al doctor de su niño/a.
La candidiasis oral se trata usualmente con la nistatina, que es un medicamento líquido. La nistatina se coloca en el interior de cada mejilla de la boca de su bebé usando una jeringa. Ésta se debe dar siguiendo las indicaciones del doctor. Continúe usando todo el medicamento aún si las manchas han desaparecido. La candidiasis oral debe desaparecer después de que se haya terminado con el medicamento. Llame a su doctor si su bebé tiene problemas para comer o si las manchas no han desaparecido después de una semana de tratamiento.
Es importante hervir por 10 minutos las tetinas (chupones, tetillas) y los chupones (chupetes) reutilizables y enfríelos antes de que su bebé los use de nuevo. También es efectivo lavarlos en el lavaplatos. Asegúrese de lavar bien y frecuentemente sus manos y las de su bebé.
Las madres que están lactando cuando sus bebes tienen afta pueden continuar lactando, pero ellas también necesitan recibir tratamiento para prevenir la infección del afta en el pezón. Cualquier suministro de lactancia tales como partes de los extractores de leche, conchas protectoras o protectores de pezones, deben ser lavados y esterilizados diariamente de la misma manera que se hace con los biberones y los chupetes/chupones. Cambie los discos absorbentes y lave sus sostenes frecuentemente hasta que ambos, la madre y bebé, no tengan más síntomas.
Madres lactantes de bebés que están bajo un plan de tratamiento preventivo con antibiótico o quimioterapia que le de cobertura al afta, no necesitan recibir tratamiento; al menos que su niño desarrolle síntomas.
Un representante de servicio que habla español, atenderá su llamada, contestará sus preguntas, 513-636-0799.
Si usted o su niño experimentan efectos secundarios inusuales, inesperados o severos, luego de seguir los procedimientos o instrucciones indicados en este documento, le recomendamos que llame de inmediato a su médico primario, su sala de emergencias local, o, en casos de efectos secundarios o reacciones adversas extremas, llame al 911 o su número local para emergencias.
El cuidado pediátrico está constantemente mejorando y enfrentando nuevos retos. Las nuevas ideas, prácticas e investigaciones, provocan continuos cambios en nuestra interpretación y recomendaciones. Estas páginas representan nuestro mejor esfuerzo pero de ningún modo sustituyen el diálogo crítico y las recomendaciones de su pediatra o profesional del cuidado de la salud. La información incluída en los "Temas de Salud" ("Health Topics"), es considerada confiable y generalmente de acuerdo con los estándares aceptados al momento de la publicación. Sin embargo, la posibilidad de un error humano y los cambios en las ciencias médicas, previenen que los autores y el Cincinnati Children's Hospital Medical Center, ofrezcan estas páginas como algo más que puntos de partida o referencia para las decisiones del cuidado y el plan educacional que los padres, pediatras, profesionales del cuidado de la salud y los niños, deben tomar en conjunto.
Si cree que usted, su niño, o alguien que usted conoce, sufre de las condiciones descritas aquí, por favor visite a su proveedor de cuidados de la salud. No intente ofrecer tratamiento para usted mismo, su niño o alguien más, sin la supervisión médica adecuada.