Enterocolitis Necrotizante (Necrotizing Enterocolitis)
¿Qué es la enterocolitis Necrotizante?
El nombre de esta enfermedad es derivado de necrotizante, que significa daño y muerte de células, entero, que se refiere al intestino, y colitis, que significa inflamación del colon (la parte inferior del intestino). Enterocolitis necrotizante (ECN) es la emergencia gastrointestinal (GI) más común en unidades de cuidados intensivos neonatales. Esta es una seria enfermedad que afecta predominantemente a bebés prematuros, pero también se pueden dar casos en bebés nacidos a tiempo completo. La ECN puede afectar cualquier porción del tracto gastrointestinal. En casos severos, esta enfermedad está asociada con una tasa de mortalidad del 50%.
Aunque la ECN ocurre usualmente entre tres y 12 días después del nacimiento, una aparición tardía puede también ocurrir muchas semanas después del nacimiento. Esta enfermedad se desarrolla en 2,000 a 4,000 recién nacidos anualmente, y afecta del 1% al 8% de todos los recién nacidos ingresados en la unidad de cuidados intensivos neonatales en los Estados Unidos. Los recién nacidos con peso al nacer inferior a 2,000 gramos, o aproximadamente 4 ½ libras, comprenden el 80% de casos de ECN.
¿Por qué es un problema la enterocolitis necrotizante?
Porque el daño en el tejido intestinal puede llevar a una perforación (un hoyo) en los intestinos, haciendo que las bacterias que están normalmente presentes en el tracto intestinal vayan dentro del abdomen y causen una infección. Puede que el daño sólo exista en una pequeña área o pueda que progrese rápidamente a grandes áreas del intestino. La infección en los intestinos puede ser abrumadora para un bebé, e incluso con el tratamiento puede tener serias complicaciones, tales como infección severa en el abdomen, un hoyo (perforación) en el intestino y cicatriz o reducción del intestino. Si un gran segmento del intestino es removido, pueden ocurrir problemas con la absorción de la comida.
¿Qué causa la ECN?
Aunque parece ser que la ECN no tiene una causa única, las investigaciones han identificado un número de factores de riesgo, incluyendo prematuridad, daño hipóxico, (daño causado por la disminución de aporte de oxígeno a los tejidos del cuerpo), uso de drogas por la madre y la alimentación temprana en bebés prematuros con intestino inmaduro.
¿Cuáles son los signos y síntomas de la ECN?
Debido a que sus síntomas tempranos puede parecerse a otras condiciones digestivas o problemas médicos, la ECN es frecuentemente difícil de diagnosticar. Sin embargo, los síntomas pueden incluir lo siguiente:
- Inflamación abdominal (distensión)
- Heces sanguinolentas
- Pobre alimentación
- Intolerancia a la alimentación
- Vómito color bilioso (verde) o drenaje gástrico
- Signos de infección, tales como mareos (letargia) y cese de la respiración (apnea)
- Inestabilidad en la temperatura
¿Cómo se diagnóstica la ECN?
El examen físico generalmente revela inflamación abdominal (distensión) y un progresivo endurecimiento abdominal. En algunos casos, se puede sentir una masa, indicando un área del intestino perforado; en otros casos, se puede ver un enrojecimiento de la pared abdominal. Esto también puede indicar una perforación e inflamación del forro de la membrana de la cavidad abdominal (peritonitis).
Cuando se sospecha de ECN, se toman placas de RX. Los rayos X pueden mostrar múltiples pequeñas burbujas en la pared del intestino (neumatosis intestinal). Repetidas placas de rayos X ayudan a evaluar el progreso de la enfermedad. En casos severos, los rayos X pueden revelar aire o gas en las venas grandes del hígado. Este aire es producido por la bacteria en la pared del intestino. Si el intestino está perforado, el aire se puede ver fuera del intestino, pero dentro de la cavidad abdominal.
Ocasionalmente un bebé no muestra evidencia de perforación, aunque no exista mejoría clínica. Cuando esto ocurre, un ultrasonido puede ayudar en el diagnóstico; esto permite la detección de la acumulación anormal de liquido intraperitoneal tan bien como cambios inflamatorios en el intestino que son consistentes con la perforación. La extracción por aguja del líquido peritoneal infectado es también de utilidad en el diagnóstico adjunto dado que la presencia de tal líquido es un signo de perforación en el intestino.
¿Cómo se maneja la ECN?
El manejo de la ECN depende de la severidad de la enfermedad, la reacción de los bebés al tratamiento médico y el grado de involucramiento del intestino. Sesenta a 80% de los bebés con ECN son tratados médicamente y los síntomas se resuelven sin cirugía.
Tratamiento médico
Los recién nacidos con ECN quienes no muestran indicación para cirugía son tratados médicamente. El efecto del tratamiento médico es evaluado por los síntomas de los bebés y por cualquier cambio en los estudios radiológicos.
El tratamiento médico incluye:
- Parar toda alimentación regular y que el bebé reciba nutrientes a través de un catéter intravenoso (IV).
- Colocar una sonda naso gástrica (NG) que se extiende desde la nariz hasta dentro del estómago. La sonda succiona aire y líquido del estómago e intestino del bebé.
- Inicio de terapia antibiótica.
- Se revisan las heces para la detección de sangre.
- Se toman frecuentemente muestras de sangre para buscar signos de infección y cualquier cambio en la química del cuerpo.
- Si la distensión abdominal interfiere con la respiración, puede que se use oxígeno o un ventilador para ayudar al bebé a respirar.
- Usar medidas de aislamiento, tales como guantes y batas de protección para evitar que la infección se extienda a otros pacientes.
- En casos severos, pueden ser necesario las transfusiones de sangre.
Tratamiento quirúrgico
Si el manejo médico falla o si el intestino está perforado, la cirugía puede ser necesaria. Después de abrir el abdomen, el cirujano pediatra puede encontrar un intestino inflamado y decolorado con varias áreas que han muerto debido a la carencia de sangre, o el intestino entero puede estar afectado. El propósito de la cirugía es remover solamente el intestino que ha muerto y dejar cualquier área marginal con la esperanza de que el segmento se recupere. En algunos casos, se coloca un drenaje en el abdomen para remover el líquido infectado.
Se crea una abertura temporal en la pared del abdomen (ostomía) para permitir la recuperación y cicatrización del intestino. Se puede requerir otra operación 24 a 48 horas más tarde para re-examinar el abdomen y poder determinar si la enfermedad ha progresado.
¿Cuáles son los resultados a largo plazo de la ECN?
Aproximadamente el 50% de los bebés con ECN quienes reciben tratamiento no quirúrgico, tienen resolución clínica de su enfermedad. Ellos experimentan una buena recuperación y son capaces de llevar vidas normales. La complicación más común es estrechez intestinal (estenosis), usualmente en el colon, el cual puede requerir más tarde cirugía correctiva. Esto inclusive puede ocurrir cuando el manejo médico ha sido exitoso.
De los recién nacidos quienes pasan por cirugía, aproximadamente dos terceras partes sobreviven. La tasa de mortalidad es más alta en aquellos infantes con muy bajo peso al nacer. Los problemas incluyen un número de complicaciones intestinales e infecciosas relacionadas con el proceso inicial de la enfermedad. Por lo menos el 10% de los niños/as tienen problemas intestinales, incluyendo síndrome del intestino corto, mala absorción de grasa o estenosis intestinal. La severidad de estas condiciones se correlacionan con la severidad de la ECN.
Aunque se dispone de limitada información para evaluar las implicaciones del desarrollo neurológico de la ECN, los datos disponibles indican que 50 % de los bebés sobrevivientes tienen un desarrollo neurológico normal seguidos a largo plazo. De igual manera, los resultados adversos del desarrollo neurológico se correlacionan en su mayor parte con prematuridad subyacente y con condiciones médicas coexistentes en vez que con la misma ECN.
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Ultima revisión: 10/05
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