Depresión y Suicidio (Depression and Suicide)

Suicidio es la tercera causa de muerte en jóvenes entre los 10 – 24 años. Investigaciones han demostrado que más del 90% de personas que se llegan a suicidar tiene depresión u otros desordenes mentales o problemas del abuso de substancias, frecuentemente en combinación con otros desordenes mentales.

Es importante tratar la depresión en su comienzo para prevenir que el niño tenga una crisis mental. Si un niño tiene síntomas de depresión que dura casi todos los días por 2 semanas o más, necesita ser evaluado.

El comportamiento de niños y de adolescentes que tienen depresión difiere del comportamiento de los adultos con depresión. Los psiquiatras de niños y de adolescentes aconsejan a los padres saber reconocer los signos de depresión en sus niños.

Si uno o más de los siguientes signos de depresión persiste en los niños, los padres deben buscar ayuda:

  • Frecuente tristeza, llanto o expresión llorosa
  • Desesperanza
  • Menos interés en actividades o la incapacidad de disfrutar actividades que antes eran las preferidas
  • Un aburrimiento persistente o poca energía
  • Una pobre comunicación y/o aislamiento social
  • Una baja autoestima y culpabilidad
  • Una sensibilidad extrema al fracaso o al rechazo
  • Un aumento de irritabilidad, ira u hostilidad
  • Dificultades en las relaciones
  • Quejas frecuentes de males físicos como los dolores de cabeza o estómago
  • Ausencias frecuentes a la escuela o bajo rendimiento
  • Una pobre concentración
  • Un gran cambio en los hábitos de comer y/o dormir
  • Rumor o intento de huir del hogar
  • Pensamientos o expresiones de querer suicidarse o de hacerse daño
  • Ansiedad
  • Regalar o vender pertenencias queridas o valiosas

Si los padres o cualquier otro adulto relacionado con la vida de una persona joven, sospecha de problemas de depresión, ellos deben:

  • Ver a un profesional de la salud mental o al doctor al niño para una evaluación y diagnóstico
  • Estar alerta de los comportamientos que le preocupan y anotar por cuánto tiempo han estado ocurriendo, la frecuencia en que ocurren y la severidad del caso
  • Conseguir información válida de las bibliotecas, líneas de ayuda y de otros recursos
  • Hacer preguntas acerca de tratamientos y servicios
  • Encontrar un grupo de apoyo para la familia

El primer paso puede ser dar una visita al médico de la familia o al pediatra. Los padres deben traer al niño al departamento de emergencia si creen que está en riesgo la seguridad del niño o si éste dice que quiere morir.

Es importante que los padres mantengan el hogar seguro y no tener objetos potencialmente peligrosos como pueden ser las pistolas, pastillas y venenos. Es también importante que se encuentre una persona en la casa con el niño, que pueda dar apoyo y ser responsable. La división de Child and Adolescent Psychiatry participa en esfuerzos para la prevención de suicidios y ofrece en las escuelas del área un programa llamado 'Programa para Prevenir Suicidios'.

Un representante de servicio que habla español, atenderá su llamada, contestará sus preguntas, 513-636-0799. 

Si usted o su niño experimentan efectos secundarios inusuales, inesperados o severos, luego de seguir los procedimientos o instrucciones indicados en este documento, le recomendamos que llame de inmediato a su médico primario, su sala de emergencias local, o, en casos de efectos secundarios o reacciones adversas extremas, llame al 911 o su número local para emergencias.

El cuidado pediátrico está constantemente mejorando y enfrentando nuevos retos. Las nuevas ideas, prácticas e investigaciones, provocan continuos cambios en nuestra interpretación y recomendaciones. Estas páginas representan nuestro mejor esfuerzo pero de ningún modo sustituyen el diálogo crítico y las recomendaciones de su pediatra o profesional del cuidado de la salud. La información incluída en los "Temas de Salud" ("Health Topics"), es considerada confiable y generalmente de acuerdo con los estándares aceptados al momento de la publicación. Sin embargo, la posibilidad de un error humano y los cambios en las ciencias médicas, previenen que los autores y el Cincinnati Children's Hospital Medical Center, ofrezcan estas páginas como algo más que puntos de partida o referencia para las decisiones del cuidado y el plan educacional que los padres, pediatras, profesionales del cuidado de la salud y los niños, deben tomar en conjunto.

Si cree que usted, su niño, o alguien que usted conoce, sufre de las condiciones descritas aquí, por favor visite a su proveedor de cuidados de la salud. No intente ofrecer tratamiento para usted mismo, su niño o alguien más, sin la supervisión médica adecuada.


Last Updated 12/2010