La cateterización intermitente significa retirar la orina de la vejiga colocando una sonda en la vejiga. Se usa cuando un niño o un adulto no puede vaciar la vejiga por sí mismo, cuando la vejiga de un niño pierde orina o cuando hay una presión muy grande en la vejiga.  

Cuando se hace la cateterización, es importante prevenir las infecciones del tracto urinario. La orina extra en la vejiga puede provocar el desarrollo de gérmenes. Las infecciones crónicas y las presiones muy grandes en la vejiga pueden provocar daños en los riñones con el tiempo.

La cateterización intermitente no es un procedimiento difícil. No hay posibilidad de que cause daños en la vejiga si sigue las instrucciones. Casi cualquier persona puede aprender la técnica, incluso un niño de 7 u 8 años.