¿Qué es una lesión en los riñones?
Una lesión en los riñones es un desgarro, corte o hematoma en el riñón. La lesión se califica con una escala de 1 (menos grave) a 5 (más grave).
Funcionamiento renal normal
Todas las personas tienen dos riñones, que están ubicados a ambos lados de la columna, detrás de los intestinos y apenas por arriba de la cintura.
Los riñones limpian la sangre mediante la filtración de materiales de desecho y la eliminación del agua que el cuerpo no necesita. El desecho líquido que producen los riñones se llama orina. Los riñones son parte del sistema renal o urinario. El sistema renal también incluye los uréteres, la vejiga y la uretra.
La orina se produce en los riñones y pasa por los uréteres. Los uréteres son pequeños tubos que conectan los riñones con la vejiga. La vejiga almacena la orina. La orina pasa entonces de la vejiga a través de un tubo llamado uretra al exterior del cuerpo.
¿Cuáles son los síntomas de una lesión en los riñones?
Los niños con una lesión en los riñones pueden tener hematomas, dolor en la espalda, sangre en la orina o dolor abdominal después de un traumatismo.
¿Cuáles son las causas de una lesión en los riñones?
Las lesiones en los riñones pueden ocurrir después de un choque automovilístico, una caída, un accidente en bicicleta o cualquier actividad que provoque un golpe fuerte en el abdomen o la espalda. Una lesión penetrante en los riñones puede ser el resultado de una herida de bala, de cuchillo o de cualquier otro objeto afilado que corte o desgarre el riñón.
¿Cómo se diagnostica una lesión en los riñones?
Si sospecha que su hijo(a) tiene una lesión en los riñones, el personal de Cirugía Traumatológica (Trauma Surgery) lo(a) examinará de forma minuciosa y detenida. Se le hará un análisis de orina para detectar la presencia de sangre. Se pueden hacer radiografías, una tomografía computarizada (solo disponible en inglés), ecografías o pruebas de sangre.
La Asociación Americana para la Cirugía Traumatológica (American Association for the Surgery of Trauma, AAST) clasifica las lesiones de riñones en una escala del 1 al 5. El grado se determina por el tamaño y la ubicación de la lesión en el riñón que se observa en la tomografía computarizada. El grado 1 es el menos grave y el grado 5 es el más grave.
¿Cómo se trata una lesión en los riñones?
Los niños con lesiones en los riñones de grados 1 a 2 pueden recibir el alta de la Sala de Emergencia (Emergency Department) o ser ingresados en el hospital. Los niños con lesiones de grados 3 a 5 pueden ser ingresados en la Unidad de Cuidados Generales (General Care Unit) o en la Unidad de Cuidados Intensivos (Intensive Care Unit). La mayoría de estas lesiones se pueden tratar sin cirugía. Según el grado de la lesión, el tratamiento puede incluir reposo absoluto en cama, no comer ni beber por un periodo breve, control del dolor, análisis de laboratorio e hidratación por vía intravenosa. A veces, se necesitan transfusiones de sangre. También se puede consultar a un urólogo (médico especializado en el sistema urinario) para contribuir en la atención de su hijo(a).
Ante una lesión grande en los riñones, a veces se necesita una cirugía para evitar la pérdida de orina o detener un sangrado.
Si este es el caso de su hijo(a), no podrá comer durante un tiempo después de la cirugía. Sin embargo, se le colocará una vía intravenosa, que es un pequeño tubo en una vena, para administrarle líquidos y evitar que se deshidrate. También le podrían colocar una sonda nasogástrica (un tubo que se coloca a través de la nariz hasta el estómago) después de la cirugía, a fin de mantener el estómago vacío.
Medicamentos y control del dolor
Hable con el proveedor de cirugía traumatológica sobre los medicamentos que su hijo(a) estaba tomando antes de ser ingresado(a) en el hospital. Ellos le informarán cuándo es seguro reanudar cualquier medicamento que usaba en el hogar. Su hijo(a) podría sentir dolor o molestias en casa.
Dele acetaminofeno (acetaminophen) (Tylenol®) en caso de dolor. El proveedor de cirugía traumatológica de su hijo(a) también puede emitir una receta para un analgésico más fuerte. Dele el analgésico más fuerte si el dolor no desaparece después de una hora de darle acetaminofeno. Siga las instrucciones de la receta médica.
No le dé a su hijo(a) antinflamatorios no esteroideos (AINE) (Motrin®, Advil®, Aleve®, etc.) hasta que el proveedor de cirugía traumatológica le diga que puede hacerlo. Es posible que su hijo(a) necesite un ablandador de heces mientras toma los analgésicos recetados para evitar el estreñimiento y el esfuerzo al defecar.
Cuidado de las heridas y de la piel
Su hijo(a) puede darse una ducha o tomar un baño, pero puede necesitar ayuda durante varios días cuando regrese a su hogar.
Si su hijo(a) tuvo una cirugía, consulte con su proveedor de cirugía traumatológica sobre cómo debe ducharse o bañarse. Siga las instrucciones que le dé con respecto a cualquier otra lesión o herida.
Recuperación de una lesión en los riñones
Actividad después de una lesión en los riñones
No es necesario que su hijo(a) esté en la cama, pero debe caminar y jugar de forma tranquila mientras se recupera. Podrá volver a la escuela entre dos y siete días después, pero tendrá restricciones estrictas de actividad durante un tiempo. Las restricciones estrictas de actividad incluyen: no hacer gimnasia, no correr, no usar actividades con ruedas, y no participar en ninguna actividad que implique levantar ambos pies del suelo al mismo tiempo. No puede participar en deportes de contacto ni competitivos hasta que haya pasado el periodo de restricción de actividades. La duración de las restricciones de actividades dependerá del grado de la lesión.
Regreso a la guardería o la escuela
Es posible que su hijo(a) deba faltar a la escuela para descansar en el hogar. El proveedor de cirugía traumatológica le dará recomendaciones sobre el regreso a la escuela. Si su hijo(a) tuvo una cirugía o tiene otras lesiones, es posible que deba ausentarse de la escuela por más tiempo. En la escuela, no debe hacer deportes, salir al recreo ni participar en la clase de gimnasia hasta que finalice el periodo de restricción de actividades.
Recuperación emocional
Después de la lesión, su hijo(a) podría sentirse cansado(a) e irritable. Sanar lleva tiempo. Debe usar este tiempo para descansar y hacer actividades tranquilas. Jueguen a juegos de mesa, lean o hagan pequeños proyectos de manualidades durante periodos cortos.
Los bebés y niños pequeños son más difíciles de distraer y será más complicado mantenerlos quietos, pero se deben evitar las actividades de alto riesgo, como aquellas que involucran ruedas o pasamanos.
Después de sufrir un traumatismo, los niños pueden tener síntomas de estrés agudo. Si nota que su hijo(a) tiene pesadillas, recuerdos recurrentes, nerviosismo, irritabilidad o cualquier otro síntoma emocional preocupante, hable con el proveedor de cirugía traumatológica. Se puede proporcionar terapia a corto plazo para ayudar a los niños a sanar y recuperarse emocionalmente después de un trauma.
Cuándo llamar al proveedor de cirugía traumatológica
Llame a la Clínica de Traumatismos (Trauma Clinic) o busque atención médica si su hijo(a) presenta lo siguiente:
- Dolor abdominal que aumentó o se intensificó
- Fiebre de más de 100.5 °F
- Dificultad para defecar
- Falta de aire
- Náuseas / vómitos
- Mareos
- Frecuencia cardiaca acelerada
- Enrojecimiento, inflamación, supuración de pus o aumento del dolor alrededor de la herida
Medidas preventivas
Es importante enseñar a su hijo(a) sobre todos los tipos de seguridad. Las lesiones no intencionales son una de las principales causas de muerte en Estados Unidos.
En su hogar: Si tiene armas de fuego en el hogar, deben estar descargadas y guardadas bajo llave con un dispositivo de seguridad, y las municiones deben guardarse en un lugar aparte.
Durante el juego: Asegúrese de que su hijo(a) use el tipo correcto de casco cuando ande en bicicleta, use otros juguetes con ruedas o practique deportes que requieran casco.
Fuera del hogar: Asegúrese de que su hijo(a) esté bien amarrado(a) en un sistema de retención infantil apropiado para su edad cada vez que viaje en un vehículo. Los niños menores de 13 años no deben viajar en el asiento delantero.



