Temas de Salud
Amigdalectomía

¿Qué es una amigdalectomía?

Las amígdalas son dos pequeñas masas de tejido ovaladas que se encuentran en la parte posterior de la garganta. Se consideran parte del sistema inmunitario del cuerpo y ayudan a atrapar los gérmenes antes de que entren por la boca o la nariz, lo que protege contra infecciones.

Una amigdalectomía es un procedimiento quirúrgico en el que se extirpan las amígdalas. A menudo se recomienda la cirugía para niños que:

Tienen agitación al dormir.

La amigdalectomía también puede ser útil si su hijo(a) presenta cálculos en las amígdalas, que no son peligrosos, pero pueden resultar molestos. También se los conoce como tonsilolitos, y son pequeños bultos duros que se forman en las cavidades de las amígdalas. Están compuestos por partículas de comida atrapadas, mucosidad, células muertas y bacterias que se endurecen con el tiempo. Por lo general, son blancos o amarillos, y pueden variar en tamaño.

Algunos niños no los notan, mientras que otros pueden presentar síntomas como:

  • Mal aliento
  • Sensación de que hay algo atascado en la garganta
  • Dolor o irritación de garganta
  • Dificultad para tragar

Extirpar las amígdalas puede ayudar a mejorar el sueño del niño, reducir las infecciones y facilitar la capacidad de tragar o la respiración.

Toda cirugía tiene sus riesgos. Sin embargo, las complicaciones de la amigdalectomía son poco comunes. Se puede presentar sangrado durante la recuperación o desarrollarse una infección. Si las amígdalas estaban muy agrandadas, el niño puede experimentar cambios en la voz. Es raro que haya problemas a largo plazo. La mayoría de los niños se recupera por completo después de esta cirugía.

Los padres suelen notar una gran mejoría en el bienestar general de su hijo(a) en pocas semanas.

Amigdalectomía o adenoidectomía

Las adenoides son pequeñas masas de tejido ubicadas en la parte alta de la garganta, detrás de la nariz. Al igual que las amígdalas, ayudan a combatir los gérmenes.

A veces, los médicos recomiendan extirpar tanto las amígdalas como las adenoides si están causando problemas de salud. En general, hay tres enfoques quirúrgicos:

  1. Amigdalectomía: para extirpar solo las amígdalas
  2. Adenoidectomía: para extirpar solo las adenoides
  3. Adenoamigdalectomía: para extirpar ambas en una cirugía combinada

Los médicos pueden sugerir una adenoidectomía como parte de la atención de su hijo(a) si presenta lo siguiente:

  • Problemas para respirar, sobre todo por la nariz
  • Infecciones sinusales crónicas (solo disponible en inglés)
  • Infecciones de oído frecuentes (solo disponible en inglés)
  • Ronquidos fuertes o pausas en la respiración al dormir

Si bien la amigdalectomía suele ayudar con las infecciones de garganta y los trastornos respiratorios del sueño, la adenoidectomía, con mayor frecuencia, mejora la respiración nasal y reduce las infecciones de oído o sinusales. Ambos procedimientos son seguros y pueden mejorar en gran medida la calidad de vida de un niño si un médico los recomienda.

¿Qué puede esperar durante una amigdalectomía?

Una amigdalectomía se realiza con anestesia general (solo disponible en inglés), lo que significa que su hijo(a) estará completamente dormido(a) y no sentirá dolor durante la cirugía. La realiza un otorrinolaringólogo (un médico especialista en cirugía de oído, nariz y garganta) y suele durar entre 30 y 60 minutos.

Por lo general, usted podrá permanecer con su hijo(a) hasta que el equipo de atención esté listo para comenzar el procedimiento. Durante la cirugía, se le extirparán las amígdalas a su hijo(a) a través de la boca. No se realizan cortes en la parte externa del cuello, por lo que no habrá cicatrices visibles. En algunos casos, los médicos pueden utilizar la técnica de amigdalectomía con láser. Este método puede ayudar a reducir el sangrado y el dolor después de la cirugía, pero no es adecuado para todos los pacientes. El equipo de atención lo ayudará a decidir cuál es el enfoque quirúrgico más seguro y eficaz para su hijo(a).

Inmediatamente después del procedimiento, trasladarán a su hijo(a) a la sala de recuperación. Cuando comience a despertarse, usted podrá verlo(a).

La mayoría de los niños regresan a su casa el mismo día. Algunos niños pueden necesitar pasar la noche en el hospital, sobre todo si tienen otras afecciones médicas o si son menores de 3 años.

¿Qué esperar después de una amigdalectomía?

La recuperación de una amigdalectomía tarda aproximadamente de 7 a 10 días, aunque algunos niños pueden necesitar hasta dos semanas. Durante este tiempo, usted puede notar lo siguiente:

  • El mal aliento es algo común y no es señal de infección.
  • Puede presentarse tos mientras la garganta cicatriza tras una amigdalectomía, pero mejora con el tiempo.
  • El dolor de oídos es un síntoma frecuente tras una amigdalectomía, aunque no se toquen los oídos durante la cirugía.
  • Puede presentarse dolor en la mandíbula o el cuello debido a que los músculos cercanos se estiran durante la cirugía.
  • Es normal tener fiebre baja los primeros días tras la cirugía.
  • Algunos niños pueden tener náuseas o vómitos por la anestesia, pero estos síntomas por lo general desaparecen en pocas horas.
  • Puede haber ronquido, que suele desaparecer en pocas semanas.
  • El dolor de garganta tras una amigdalectomía puede durar varios días e incluso empeorar antes de mejorar.
  • Pueden aparecer parches blancos en la garganta o en la lengua mientras la garganta de su hijo(a) cicatriza, pero esto no significa que haya una infección.

En el lugar donde se quitaron las amígdalas, se formarán costras. Estas costras de la amigdalectomía suelen desprenderse alrededor del día 7.

Anime a su hijo(a) a descansar tanto como sea posible mientras se cura. Elévele la cabeza con almohadas para reducir la inflamación y mejorar el sueño. Use un humidificador de vapor frío.

El dolor suele ser más intenso para los niños entre los días 5 y 7 después de la cirugía. En ese momento, las costras comienzan a desprenderse y la garganta puede sentirse sensible. Puede ayudar a manejar el dolor con los siguientes métodos:

  • Goma de mascar para el dolor de oído
  • Compresas de hielo en el cuello
  • Analgésicos de venta libre, como acetaminofeno (acetaminophen) o ibuprofeno (ibuprofen) (pregunte al médico cuál es la mejor opción)
  • Beber líquidos fríos de a sorbos o lamer paletas heladas

La hidratación también es fundamental. Asegúrese de que su hijo(a) beba líquido a menudo, incluso si le duele tragar. Mantenerse hidratado ayuda a evitar sangrados y contribuye a la cicatrización.

Puede presentarse algo de sangrado cuando las costras se desprenden. Suele ser normal que haya una pequeña cantidad de saliva rosada. Si observa sangre roja brillante o si el sangrado no se detiene, busque ayuda de inmediato. Los padres también deben estar atentos a reacciones más graves, como dificultad para respirar, signos de deshidratación o fiebre mayor de 101 °F. En estos casos, llame al médico o acuda a la Sala de Emergencia (Emergency Room) más cercana.

Estas podrían ser otras recomendaciones del equipo de atención:

  • Evitar viajar durante algunas semanas después de la cirugía
  • Evitar realizar actividades extenuantes, lo que incluye clases de gimnasia, deportes o juegos activos
  • No ir a la escuela al menos 10 días

¿Qué puede comer mi hijo(a) después de una amigdalectomía?

Es importante que su hijo(a) siga comiendo y bebiendo, aunque le duela. Esto ayuda a prevenir la deshidratación y reduce el riesgo de sangrado. Los líquidos como el jugo de manzana, el caldo, los trocitos de hielo, las paletas heladas y el agua son un buen punto de partida.

Luego, cuando su hijo(a) esté listo(a), continúe con alimentos blandos y fáciles de tragar. Lista de alimentos blandos para comer después de una amigdalectomía:

  • Puré de manzana
  • Puré de papas
  • Pasta
  • Budín
  • Huevos revueltos
  • Batidos de frutas (sin pajilla)
  • Yogur

Evite los alimentos picantes, calientes o crujientes hasta que la cicatrización esté completa, ya que pueden irritar la garganta y causar sangrado.

Un cuidado bucal suave ayuda a reducir el riesgo de infección y el mal aliento. Su hijo(a) puede cepillarse los dientes con delicadeza después de una amigdalectomía. Solo debe evitar la parte posterior de la boca, donde se está produciendo la cicatrización.

¿Qué esperar después de la recuperación de su hijo(a)?

A veces, a los padres les preocupa que extirpar las amígdalas pueda debilitar la capacidad de su hijo(a) para combatir infecciones. Afortunadamente, el cuerpo tiene muchas líneas de defensa.

Hacerse una amigdalectomía no significa que su hijo(a) no volverá a tener dolor de garganta o infecciones en el futuro. De hecho, en algunos casos raros, las amígdalas pueden volver a crecer. Sin embargo, para la mayoría de los niños con infecciones frecuentes o síntomas más graves, extirpar las amígdalas puede mejorar en gran medida su bienestar y salud general.

Last Updated 12/2025

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