Atresia intestinal es un término genérico, usado para describir un bloqueo u obstrucción total en cualquier parte del intestino. Estenosis refiere a una obstrucción parcial que tiene como resultado el estrechamiento de la abertura (lumen) del intestino. Aunque estas afecciones pueden afectar a cualquier parte del tracto gastrointestinal, el intestino delgado es la parte afectada más comúnmente.

Las frecuencias, síntomas y métodos de diagnóstico difieren según el sitio del involucramiento intestinal. No obstante, los niños con cualquier tipo de atresia intestinal requieren tratamiento quirúrgico.

Tipos de atresia intestinal

Atresia pilórica

La atresia pilórica implica una obstrucción del píloro, que es el pasaje que conecta el estómago con la primera parte del intestino delgado (duodeno). Es muy poco frecuente y tiende a ser hereditaria. Los niños vomitan el contenido de su estómago y, debido a la acumulación de contenido intestinal y gases, se distiende (hincha) la parte superior de su abdomen. Las radiografías abdominales muestran un estómago lleno de aire, pero sin aire en el resto del tracto intestinal.

Atresia duodenal

El duodeno es la primera parte del intestino delgado, que recibe el contenido que se vacía del estómago. La atresia duodenal se da en 1 de cada 2500 nacimientos vivos. La mitad de los bebés con esta afección nacen prematuramente y aproximadamente dos tercios tienen anomalías asociadas en el corazón, genitourinarias o en el tracto intestinal. Casi 40% tiene síndrome de Down. Los bebés con atresia duodenal suelen vomitar horas después de nacer y podrían tener el abdomen distendido. Las radiografías abdominales muestran un estómago y duodeno grandes y dilatados, sin gas en el resto del tracto intestinal.

Atresia yeyunoileal

La atresia yeyunoileal implica la obstrucción de la región media (yeyuno) o la región inferior (íleon) del intestino delgado.

El segmento del intestino que está justo antes de la obstrucción se distiende (agranda) muchísimo, obstaculizando su capacidad para absorber nutrientes e impulsar su contenido a través del tracto digestivo. En 10 a 15% de los bebés con atresia yeyunoileal, parte del intestino muere durante el desarrollo del feto. Un importante porcentaje de los bebés con esta afección también tienen anomalías de rotación y fijación intestinal.

La fibrosis quística también es un trastorno asociado, que puede complicar seriamente el manejo de la atresia yeyunoileal. Debe evaluarse a los bebés con atresia yeyunoileal por fibrosis quística.

Tipos de atresia yeyunoileal:

  • Atresia tipo I - el bloqueo es creado por una membrana (red) que está presente en la parte interior del intestino. Por lo general, el intestino se desarrolla hasta una longitud normal.
  • Atresia tipo II - el intestino dilatado termina como extremo ciego. Está conectado a un segmento de menor calibre del intestino por una cicatriz fibrosa. El intestino se desarrolla hasta una longitud normal.
  • Atresia tipos IIIa y IIIb - los extremos ciegos del intestino están separados por un defecto en el suministro de sangre al intestino. Por lo general, esto lleva a una longitud significativamente reducida del intestino, que puede tener como resultado déficits nutricionales a largo plazo, o el síndrome del intestino corto.
  • Atresia tipo IV - existen múltiples regiones de obstrucción. Esto puede causar una longitud muy breve de intestino útil.

Los bebés que tienen atresia yeyunoileal, sin importar su subtipo, suelen vomitar bilis verde en las primeras 24 horas de vida. Sin embargo, los que tienen obstrucciones más adelante en el intestino podrían no vomitar hasta dos o tres días más tarde. A menudo los bebés desarrollan un abdomen inflamado (distendido) y podrían no tener movimientos intestinales (como se espera normalmente) durante el primer día de vida. Debido a la edad y los síntomas del paciente, en general una radiografía abdominal es suficiente para establecer un diagnóstico.

Atresia colónica

Esta forma de atresia intestinal poco frecuente representa menos del 15% de todas las atresias intestinales. El intestino se agranda (dilata) masivamente y el paciente desarrolla signos y síntomas similares a los asociados con la atresia yeyunoileal. La atresia colónica puede darse junto con atresia del intestino delgado, enfermedad de Hirschprung o gastrosquisis. El diagnóstico se confirma mediante una radiografía abdominal, junto con una radiografía con enema de contraste.

Diagnóstico de atresia y estenosis

Cada vez más, las obstrucciones intestinales se identifican en las ecografías prenatales. Esta técnica de toma de imágenes podría indicar un exceso de líquido amniótico (polihidramnios), causado por la incapacidad del intestino para absorber líquido amniótico correctamente.

Si su médico sospecha atresia o estenosis intestinal, se llevarán a cabo los siguientes procedimientos de diagnóstico una vez estabilizado su bebé:

  • Radiografía abdominal - En la mayoría de los casos, esta puede establecer el diagnóstico.
  • Serie gastrointestinal inferior - Este es un procedimiento que examina el recto, el intestino grueso y la parte inferior del intestino delgado. Se da un agente de contraste para radiografía en el recto en forma de enema; este recubre el interior de los intestinos, permitiendo que se vean en la radiografía. Una radiografía abdominal podría mostrar las partes estrechadas (constricciones), obstrucciones, el ancho (calibre) del intestino y otros problemas.
  • Serie gastrointestinal superior - Este procedimiento examina los órganos de la parte superior del sistema digestivo. Es particularmente útil en casos donde hay una obstrucción intestinal superior (atresia pilórica o duodenal). Se administra una solución de contraste líquida, que se ve bien en las radiografías, por vía oral o por un pequeño caño que va desde la boca o la nariz hasta el estómago. Luego se hacen radiografías para evaluar los órganos digestivos.
  • Ecografía abdominal - La ultrasonografía es una técnica de imágenes que se usa para ver el funcionamiento de los órganos internos y para evaluar el flujo de sangre por varios vasos. Se aplica gel al abdomen y se pasa una vara especial, llamada transductor, por la piel. El transductor envía ondas de sonido al cuerpo, que rebotan en los órganos y vuelven a la máquina de ultrasonido, produciendo una imagen en el monitor. También toma una imagen o grabación en video de la prueba para revisarla más adelante.

Debido al alto porcentaje de bebés que nacen con atresia intestinal que también tienen anomalías asociadas con riesgo de vida, también podrían llevarse a cabo ecocardiogramas y otros estudios de imágenes de las regiones cardíaca y renal una vez que el bebé fue estabilizado.

Tratamiento de atresias y estenosis intestinales

Los niños con atresias y estenosis intestinales requieren una operación, y el tipo de operación difiere según dónde esté ubicada la obstrucción.

Antes de la operación es necesario estabilizar a los bebés. El exceso de contenido intestinal y gas que contribuyen a la hinchazón abdominal (distensión) se extraen a través de un caño que se coloca en el estómago a través de la boca o la nariz.

Eliminar el aire y los líquidos del tracto intestinal puede prevenir vómitos y aspiración y reducir el riesgo de perforación intestinal. También brinda a los bebés cierto alivio al eliminar la hinchazón. Se dan líquidos por vía intravenosa para reponer los electrolitos vitales (minerales y sales que están en el cuerpo y el torrente sanguíneo) y los líquidos perdidos al vomitar. Una vez que se estabilizó al bebé, se lleva a cabo la cirugía para reparar la obstrucción.

Atresia pilórica

Se abre la obstrucción pilórica y se repara el pasaje al estómago. El éxito de esta operación es excelente. En general, la estadía en el hospital es de dos a tres semanas. Sin embargo, como sucede en todos los tipos de atresias intestinales, la estadía en el hospital es sustancialmente mayor para los bebés prematuros.

Atresia y estenosis duodenal

Las atresias y estenosis duodenales se manejan conectando el segmento bloqueado del duodeno a la parte del duodeno que está justo después de la obstrucción. Además, podría colocarse temporalmente una sonda a través de una abertura quirúrgica en la pared abdominal (gastrostomía) para drenar el estómago y proteger la vía respiratoria. Si es necesario, la sonda también se puede usar para la alimentación. Los padres pueden esperar que su bebé pase una a varias semanas en el hospital, hasta que su dieta sea suficiente como para permitir la nutrición adecuada.

Atresia y estenosis yeyunoileal

En los casos de atresia yeyunoileal, el tipo de cirugía depende del tipo de atresia, la cantidad de intestino presente y el grado de dilatación intestinal. La operación más común implica el retiro de los segmentos intestinales ciegos y los extremos restantes se unen con puntos de sutura. De modo similar, se puede retirar un segmento estrechado (con estenosis) del intestino y coser el intestino, estableciendo su continuidad.

Atresia colónica

Los bebés con atresias colónicas pueden someterse a la remoción del colon dilatado (agrandado), además de una colostomía temporal. Con menor frecuencia se cosen los extremos del colon.

Bebés con atresia y estenosis intestinal

El manejo para los bebés con atresias es con una sonda nasogástrica, que se deja colocada hasta que regresa su función intestinal. Esto puede tardar entre algunos días y varias semanas. Durante el período de inactividad intestinal, la nutrición se da por vía intravenosa. Una vez normalizada la función intestinal, se brinda nutrición por vía oral o por una sonda de alimentación.

Perspectiva a largo plazo

Los niños que se someten a cirugías por atresias intestinales requieren seguimiento regular para garantizar el crecimiento y desarrollo adecuados y para evitar las deficiencias nutricionales que pueden darse como resultado de la pérdida de intestino.

Cómo progrese cada bebé dependerá en gran medida de si hay alguna anomalía asociada y de si al bebé le queda una longitud adecuada de intestino o no. Sin embargo, en general a los bebés les va bien. Las complicaciones después de la cirugía son poco frecuentes, pero puede haberlas. En el período posoperatorio inmediato e inicial, el contenido del intestino podría filtrarse en la línea de sutura donde se cosieron los extremos del intestino. Esto puede causar una infección en la cavidad abdominal y requerir cirugías adicionales.

Las complicaciones que pueden darse más adelante incluyen síndromes de malabsorción, obstrucción funcional debido a un segmento agrandado y paralizado del intestino, o síndrome de intestino corto.