Debido a su tamaño, el hígado es el órgano abdominal que se lesiona más fácilmente en los niños. Está situado en el área superior derecha del abdomen, justo debajo del diafragma. La mayoría de las lesiones del hígado se deben a un traumatismo cerrado provocado por un choque automovilístico, una caída, un accidente en bicicleta o cualquier otra actividad que provoque un golpe fuerte en el abdomen. Una lesión del hígado penetrante también puede ser el resultado de una herida de bala o de un objeto afilado que desgarre o corte el hígado.

Función del hígado

El hígado es el órgano sólido más grande del cuerpo y es fundamental para vivir. El hígado cumple muchas funciones:

  • Produce la bilis que contribuye a la digestión.
  • Filtra y limpia la sangre, y ayuda a eliminar las bacterias.
  • Almacena carbohidratos, vitaminas y minerales.
  • Produce proteínas, glucosa y factores de coagulación.
  • Descompone las hormonas y ciertos medicamentos.

Diagnóstico de lesiones del hígado

Lmayoría de los niños con lesiones del hígado presentan dolor abdominal después de sufrir el traumatismo o la lesión. Si sospecha que su hijo/a tiene una lesión del hígado, el personal de cirugía traumatológica lo/a examinará de forma minuciosa y detenida. Es posible que se le hagan radiografías, tomografías computarizadas (Computed Tomography, CT), ecografías o análisis de sangre a su hijo/a para determinar la gravedad del daño en el hígado.

La Asociación Americana para la Cirugía Traumatológica (American Association for the Surgery of Trauma, AAST) clasifica las lesiones del hígado del 1 al 5. El grado se determina con base en el tamaño y la ubicación de la lesión que se observa en la tomografía computarizada. El grado 1 es el más leve, mientras que el 5 es el más grave.

Tratamiento de las lesiones del hígado

Por lo general, los niños con lesiones del hígado de grado 1 a 4 ingresan en la unidad de cuidados generales. En cambio, los niños con lesiones del hígado de grado 5 pueden ingresar tanto en la unidad de cuidados generales como en la unidad de cuidados intensivos (Intensive Care Unit, ICU). Afortunadamente, la mayoría de estas lesiones se pueden tratar sin cirugía. Según el grado de la lesión, el tratamiento puede incluir reposo estricto en cama, ayuno total por un tiempo breve, medicamentos para controlar el dolor, análisis de sangre e hidratación por vía intravenosa (i.v.). A veces, se requieren transfusiones de sangre.

Si la hemorragia del hígado no se detiene por sí sola, es posible que se necesite una cirugía para reparar el daño y detener el sangrado; sin embargo, esto es poco frecuente.

Si este es el caso de su hijo/a, no podrá comer ni beber nada después de la intervención durante algún tiempo. Sin embargo, se le colocará una vía intravenosa, que es un pequeño tubo en una vena, para administrarle líquidos y evitar que se deshidrate. También podría tener una sonda nasogástrica (un tubo que se coloca a través de la nariz hasta el estómago) después de la cirugía, a fin de mantener el estómago vacío. El personal de la unidad de cuidados intensivos controlará a su hijo/a detenidamente para comprobar que no presente ninguna hemorragia; luego, lo/a trasladarán a la unidad de cuidados generales donde continuará con la recuperación.

Medicamentos y control del dolor

Hable con el proveedor de cirugía traumatológica sobre los medicamentos que su hijo/a tomaba antes de su hospitalización y obtenga la aprobación para reanudarlos en casa. Su hijo/a podría sentir dolor o molestias en casa. Dele acetaminofén (acetaminophen [Tylenol]) para aliviar el dolor. El proveedor de cirugía traumatológica de su hijo/a también puede emitir una receta para un analgésico más fuerte. Dele este analgésico si el dolor no desaparece después de una hora de darle acetaminofén. Siga las indicaciones de la receta. No le dé ningún medicamento antiinflamatorio no esteroideo (Non-Steroidal Anti-Inflammatory Drug, NSAID) ni ibuprofeno (ibuprofen [Motrin, Advil, Aleve]) hasta que el proveedor de cirugía traumatológica le diga que puede hacerlo. Es posible que su hijo/a necesite un ablandador de heces mientras toma los analgésicos recetados para evitar el estreñimiento y el esfuerzo durante las evacuaciones.

Cuidado de las heridas y de la piel

Su hijo/a puede ducharse o tomar un baño, pero podría necesitar ayuda por varios días después de volver a casa. Si se sometió a una cirugía, consulte con el proveedor de cirugía traumatológica sobre cómo debe bañarse. Siga las instrucciones que le dé con respecto al cuidado de otras lesiones o heridas. Si tiene cortes o raspones en la piel debido a otras lesiones, lávele las áreas con agua tibia y jabón, y séqueselas dando pequeños golpecitos.

Actividad después de sufrir una lesión del hígado

Si bien no es necesario que su hijo/a permanezca en cama, debe caminar y jugar suavemente mientras se recupera. No debe jugar de forma bruta con familiares, amigos o mascotas por varias semanas. Podrá regresar a la escuela una o dos semanas después, pero tendrá restricciones de actividad estrictas por algún tiempo, que incluirán no hacer gimnasia, no correr ni practicar deportes de competición/contacto, actividades con ruedas o cualquier actividad que implique levantar ambos pies del suelo al mismo tiempo. Después del período inicial de restricciones estrictas, no deberá participar en ningún deporte de competición/contacto hasta que el proveedor de cirugía traumatológica le indique que puede hacerlo. La duración de las restricciones de actividad dependerá del grado de la lesión del hígado.

Regreso a la guardería o la escuela

Es posible que su hijo/a deba faltar a la escuela y quedarse en casa para descansar. El proveedor de cirugía traumatológica le dará recomendaciones sobre el regreso a la escuela. Si su hijo/a se sometió a una cirugía o tiene otras lesiones, podría ausentarse más días. En la escuela, no debe ir a clase de gimnasia hasta que el proveedor de cirugía traumatológica le indique que puede hacerlo. Debe salir de la clase 5 minutos antes que los demás estudiantes, para evitar chocar con otros niños en los pasillos. No debe transportar ni levantar más de uno o dos libros de texto a la vez, aunque los lleve dentro de un bolso o una mochila.

Cuándo llamar a su proveedor de cirugía para trauma

Llame a la Clínica de Trauma (Trauma Clinic) u obtenga atención médica si su hijo/a presenta dolor abdominal que aumenta o empeora, fiebre mayor que 100.5 °F, dificultad para defecar, falta de aliento, náuseas o vómitos, mareos, frecuencia cardíaca rápida o síntomas asociados a una infección de la herida (enrojecimiento, hinchazón, secreción de pus o aumento del dolor en el lugar de la herida).

Recuperación emocional

Después de sufrir una lesión, es posible que su hijo/a sienta cansancio y esté irritable. Sanar lleva tiempo. Use este tiempo para descansar y realizar actividades tranquilas. Jueguen a juegos de mesa, lean o hagan pequeños proyectos de manualidades durante períodos cortos. Será más difícil distraer y mantener quietos a los bebés y niños pequeños. Intente colocar a su bebé o niño/a pequeño/a en una cuna grande o un corralito de juegos. Las visitas de familiares y amigos deben durar poco tiempo, y no deben ser a la misma hora, para minimizar la actividad.

Después de sufrir un trauma, los niños pueden tener síntomas de estrés agudo que podrían reflejar un trastorno de estrés postraumático (Post-Traumatic Stress Disorder, PTSD). Si nota que su hijo/a tiene pesadillas, reviviscencias, nerviosismo, irritabilidad o cualquier otro síntoma emocional preocupante, hable con el proveedor de cirugía traumatológica. Se puede proporcionar terapia a corto plazo para ayudar a los niños a sanar y recuperarse emocionalmente después de un trauma. Si tiene inquietudes relacionadas con esto, llame a la Clínica de Trauma al 513-636-8856.

Seguimiento/contacto

En general, no es necesario hacer pruebas de seguimiento; sin embargo, todos los niños con lesiones del hígado recibirán atención en la Clínica de Trauma una o dos semanas después del alta. Se programará una cita antes de que su hijo/a se vaya del hospital, o bien se le proporcionará un número al que deberá llamar para concertar una visita. El número de la Clínica de Trauma es 513-636-8556.

Una vez que su hijo/a pueda retomar sus actividades habituales, no será necesario ningún otro seguimiento. Cuando se haya curado, no correrá un mayor riesgo de volver a lesionarse el hígado.

Acción preventiva

Es muy importante enseñarle a su hijo/a todos los tipos de seguridad. Asegúrese de que su hijo/a esté bien amarrado/a en un sistema de retención infantil apropiado para su edad cada vez que viaje en un vehículo. Los niños menores de 13 años viajan más seguros en el asiento trasero con el sistema de retención infantil adecuado. Si tiene preguntas o quiere programar un control de seguridad sobre el asiento del coche, llame al 513-803-7433.

Asegúrese de que su hijo/a use el tipo correcto de casco cuando ande en bicicleta, use juguetes con ruedas o participe en ciertos deportes activos.

Para obtener más consejos y recursos sobre la prevención de lesiones, visite el sitio web de nuestro Centro Integral de Lesiones Infantiles (Comprehensive Children’s Injury Center) (solo disponible en inglés).