La etapa en la que los niños tienen entre 1 y 3 años suele ser desafiante en lo que respecta a la alimentación. En esta etapa, ocurren varios cambios del desarrollo. A esta edad, los niños intentan lograr cierta independencia y control. Su tasa de crecimiento se ralentiza y, por ello, puede que disminuya su apetito. Dichos cambios pueden hacer que la hora de la comida sea un momento difícil. Es importante que los padres brinden un marco de estructura y fijen límites con los pequeños.

Es probable que el niño/la niña quiera tener el control a la hora de comer. Como cuidador, usted es responsable de la comida que se le ofrecerá a su hijo/a, y del lugar y el momento para comer. Así, la única responsabilidad del niño/la niña es la cantidad de comida que comerá. Hable con su hijo/a, pero no sobre cuánta comida necesita comer. Esto ayudará a evitar peleas y luchas por el control a la hora de comer. Esta responsabilidad incluye también proporcionar un entorno seguro, tranquilo, agradable y sin distracciones (sin televisión o teléfonos) durante las comidas y las colaciones. Las siguientes sugerencias pueden ayudar a que su hijo/a tenga un buen momento durante las comidas.

Antes de las comidas:

  • Ayude a los pequeños a lavarse las manos antes de las comidas y colaciones.
  • Involúcrelos en las compras de alimentos y en la preparación de las comidas. Puede que el niño/la niña quiera lavar las verduras, limpiar la mesa o cortar la lechuga.
  • Sirva las comidas y colaciones (o 6 comidas más pequeñas) a las mismas horas todos los días, dejando el tiempo suficiente para que su hijo/a tenga hambre entre las comidas. Los niños/las niñas se sienten más cómodos si tienen una rutina.
  • Planifique unos minutos de tranquilidad antes de cada comida. Es muy probable que un niño/una niña que siente cansancio o exaltación no quiera comer.
  • Siente a su hijo/a a la mesa para ambas comidas y colaciones, y no apruebe que coma mientras camina o juega. Asegúrese de que el asiento esté a la altura adecuada para que los pies del niño/la niña estén apoyados y cómodos. La mesa debería quedar a la altura de la cintura del su hijo/a.
  • Durante las comidas:

  • Use platos, tazas y utensilios que se adapten a las porciones para su hijo/a.
  • Ignore si se derrama o cae comida; los pequeños suelen hacer desastres cuando comen y aprenden sobre la comida.
  • Enseñe hábitos y modales saludables a la hora de comer. Recuerde que la mayoría de los pequeños siguen el ejemplo de sus cuidadores. La enseñanza de hábitos y modales saludables a la hora de comer puede mostrarse como parte de la hora de comer en familia.
  • Anime a su hijo/a a probar al menos un bocado de una nueva comida. Es posible que sea necesario presentar la comida varias veces antes de que su hijo/a la tome y la pruebe. No es recomendable engañar, sobornar o forzar a su hijo/a a que pruebe una nueva comida.
  • Enséñele que los postres y las golosinas son, usualmente, el último plato de las comidas. No los use como recompensa por terminar una comida.
  • Controle la temperatura de la comida antes de servirla para asegurarse de que no esté demasiado caliente.
  • Siga fomentando el comer con la mano; sirva comidas, como carnes blandas, verduras al vapor, pan y queso o comida cortada en tiras para que la saque directamente de la bandeja o de un plato grande.
  • Prepare un plato con una mezcla de las comidas favoritas del niño/la niña y agregue una pequeña cantidad de alguna comida nueva o que no le haya gustado anteriormente. Si su hijo/a rechaza una comida, vuelva a incorporarla luego de unos días o semanas, ya que las preferencias y el apetito de los niños/las niñas suelen cambiar. A veces a los niños no les gusta cuando los alimentos están combinados o mezclados y, por lo general, desarmarán los sándwiches.
  • Cuando su hijo/a deje de comer o comience a jugar con la comida, esto significa que ha terminado de comer.
  • Consejos generales sobre la alimentación

  • Rara vez el apetito de un pequeño es el mismo todos los días; suele variar muchísimo día a día o al cabo de unos días. Es una buena idea observar lo que come su hijo/a a lo largo de la semana.
  • Evite las bebidas azucaradas, incluyendo gaseosas, jugos, limonadas y bebidas Kool-Aid.
  • Para evitar que su hijo/a se llene con líquidos, es recomendable darle de tomar (especialmente si se trata de leche) cuando esté terminando de comer.
  • Siempre supervise a su hijo/a durante las comidas y colaciones. No se recomienda que el niño/la niña coma en el auto, debido al riesgo de atragantamiento.
  • Cómo prevenir el atragantamiento:

  • Incorpore alimentos que sean más difíciles de masticar poco a poco.
  • Evite alimentos que sean duros para masticar o tragar, tales como frutos secos, zanahorias crudas, gomitas dulces, gominolas, caramelos duros y mantequilla de cacahuate (sola).
  • Modifique las comidas que sean riesgosas: corte los perros calientes y las salchichas en cuartos, corte las uvas en cuartos y cocine las zanahorias hasta que estén blandas.
  • Es probable que si su hijo/a está atragantándose, no pueda emitir sonidos ni llamar la atención. Siempre supervise a su hijo/a cuando está comiendo.
  • Haga que su hijo/a permanezca en la silla mientras come.
  • Opciones de comidas saludables

    MiPlato es una guía que lo ayuda a usted y a su hijo/a a llevar una dieta saludable. MiPlato (www.choosemyplate.gov [algunos contenidos en español]) puede ayudarlo a usted y a su hijo/a a comer una variedad de alimentos y a incorporar la cantidad adecuada de calorías y grasas. Asegúrese de elegir la cantidad correcta de porciones de cada grupo de alimentos para su hijo/a todos los días.