¿Qué es la bronquiolitis?
La bronquiolitis es una infección frecuente de las vías respiratorias pequeñas (bronquiolos) de los pulmones en niños pequeños y bebés, que causa inflamación, irritación y acumulación de mucosidad.
Al principio, los síntomas se parecen a los de un resfriado común (fiebre, tos, congestión nasal) y pueden empeorar con el tiempo. La bronquiolitis suele ser causada por virus, y el virus respiratorio sincitial (VRS) es el más común.
La bronquiolitis se presenta durante el invierno y el principio de la primavera, y afecta todo el aparato respiratorio, incluidos los bronquiolos. Los bronquiolos son las vías respiratorias más pequeñas de los pulmones.
La bronquiolitis suele manifestarse como un resfriado, a menudo con síntomas como fiebre, congestión o goteo nasal y falta de apetito o dificultad para succionar en los bebés. Después de dos a cuatro días, el virus se extiende a los bronquiolos, lo que hace que estas vías respiratorias se irriten y estrechen. Esto da lugar a un sonido de silbido (sibilancia) al exhalar.
La bronquiolitis suele ser leve. Es probable que su hijo(a) mejore después de tres o cuatro días. A veces, la infección es más seria y puede ser necesaria una hospitalización.
¿Cuáles son las causas de la bronquiolitis?
Los virus causan la bronquiolitis. El más común es el virus respiratorio sincitial. Muchos otros virus que ocasionan resfriados en niños más grandes y adultos pueden causar bronquiolitis a los bebés.
Los niños pequeños contraen el virus por estar en contacto estrecho con otros niños, familiares u otras personas contagiadas. El virus se propaga cuando una persona contagiada tose o estornuda cerca de otro niño o adulto. También puede propagarse cuando una persona toca superficies u objetos contaminados y luego se toca los ojos, la nariz o la boca. Por lo general, los niños comienzan a tener síntomas unos tres a siete días después.
¿Cuáles son los signos y los síntomas de la bronquiolitis?
- Al principio, la bronquiolitis suele manifestarse como un resfriado, con fiebre, congestión o goteo nasal y falta de apetito.
- Después de unos días, es posible que su bebé comience a tener sibilancias, dificultad para respirar o respiración acelerada.
- Entre los síntomas más graves se incluyen la coloración azulada de la piel y el uso de los músculos del abdomen al respirar.
¿Cómo se diagnostica la bronquiolitis?
Para diagnosticar la bronquiolitis, el proveedor de su hijo(a) le hará un examen físico y revisará los síntomas que su hijo(a) tiene con usted. También escuchará los pulmones de su hijo(a), verá cuánto esfuerzo hace para respirar y controlará su nivel de oxígeno.
No se requieren pruebas médicas para diagnosticar la bronquiolitis. A veces, se obtiene una muestra mediante un hisopado nasal para determinar el tipo de virus que causa el problema.
Si el nivel de oxígeno de su hijo(a) es bajo o si al proveedor le preocupa que pueda tener neumonía, es posible que le hagan una radiografía de los pulmones.
¿Cómo se trata la bronquiolitis?
Dado que la bronquiolitis es causada por un virus, los bebés suelen mejorar con cuidados de apoyo en el hogar. Entre los tratamientos que pueden hacerse en el hogar se incluyen los siguientes:
Aliviar la congestión con un aspirador nasal (pera de goma) y gotas de solución salina (agua salada).
Colocar un humidificador o un vaporizador de aire frío en la habitación de su hijo(a) para ayudar a aflojar la mucosidad de las vías respiratorias.
Darle mucho líquido y ofrecerle sesiones de alimentación más cortas y frecuentes.
Pregunte al proveedor de atención médica de su hijo(a) qué medicamentos puede darle para controlar la fiebre o aliviar las molestias. Los bebés y los niños pequeños no deben tomar aspirina (aspirin) ni ningún medicamento para la tos o el resfriado.
En algunos casos, se debe hospitalizar a los niños para que reciban atención adicional, como aspiraciones más frecuentes, oxígeno, líquidos por vía intravenosa y monitoreo.
Prevención de la bronquiolitis:
Lávese bien las manos con frecuencia. Pida a quienes estén cerca de su hijo(a) que se laven las manos.
Evite la exposición al humo ambiental de tabaco.
No permita que su hijo(a) esté cerca de personas que estén resfriadas o tengan tos, y limite la exposición a los lugares en los que haya muchos niños que podrían estar enfermos, como las guarderías.
Hable con el proveedor de atención médica sobre los medicamentos preventivos (vacuna contra la gripe o inyección de anticuerpos contra el virus respiratorio sincitial). Los bebés prematuros (que nacen antes de las 35 semanas de gestación) tienen un mayor riesgo de presentar bronquiolitis.



