¿Qué es una lesión intestinal?
Las lesiones en el intestino pueden ocurrir después de un accidente de automóvil, una caída, un accidente en bicicleta o cualquier actividad que provoque un golpe fuerte en el abdomen.
Una lesión intestinal penetrante puede ser el resultado de una herida de bala o de un cuchillo u otro objeto afilado que perfore el intestino.
Funciones normales del intestino
El intestino tiene tres funciones:
- Digerir los alimentos que comemos.
- Absorber el agua, los electrolitos y los nutrientes.
- Ayudar a eliminar los desechos del cuerpo.
El intestino comienza en la unión con el estómago y termina en el ano o recto. Es un tubo largo, delgado y enrollado. La primera parte se llama intestino delgado, y la última parte es el intestino grueso.
A su vez, el intestino delgado se divide en el duodeno, el yeyuno y el íleon.
El intestino grueso se divide en el colon ascendente, el colon transverso, el colon descendente, el colon sigmoide y el recto.
Juntos, el intestino delgado (20 pies) y el intestino grueso (5 pies) tienen una longitud de aproximadamente 25 pies.
¿Cuáles son los síntomas de una lesión intestinal?
Cuando el intestino sufre una lesión, su hijo(a) puede tener dolor de estómago y distensión y sensación de tensión en el abdomen. Si el material del interior del intestino se filtra al abdomen, puede causar una infección seria que puede poner en riesgo la vida. Algunas lesiones intestinales no provocan síntomas de inmediato, sino que estos se manifiestan después de muchas horas o incluso días.
¿Cómo se diagnostica una lesión intestinal?
Si sospecha que su hijo(a) tiene una lesión intestinal, el personal de cirugía traumatológica lo(a) examinará de forma minuciosa y detenida. Para diagnosticar este tipo de lesión, se pueden hacer radiografías, una tomografía computarizada, análisis de sangre o, incluso, un procedimiento quirúrgico llamado “laparoscopia diagnóstica”.
¿Cómo se trata una lesión intestinal?
Si su hijo(a) tiene el intestino aplastado, desgarrado o perforado, es posible que se le tenga que hacer una cirugía para reparar la lesión.
Su hijo(a) no podrá comer ni beber durante un tiempo después del procedimiento. Le pondrán una vía intravenosa, que es un pequeño tubo que se introduce en una vena, para administrarle líquidos y evitar que se deshidrate. También le podrían colocar una sonda nasogástrica (un tubo que se inserta a través de la nariz y llega hasta el estómago) después de la cirugía para mantener el estómago vacío, de modo que los alimentos no pasen por el lugar del intestino que se reparó y el intestino tenga tiempo para sanar. Es posible que a su hijo(a) le administren antibióticos y analgésicos para evitar infecciones y controlar el dolor.
A medida que su hijo(a) mejore, los médicos y los enfermeros comprobarán si recupera la función intestinal. Una vez que esto ocurra, su hijo(a) podrá empezar a beber líquidos transparentes y, con el tiempo, volverá a incorporar los alimentos que come habitualmente. Es importante tener en cuenta que el tiempo de recuperación no es el mismo para todos los niños, de modo que pueden pasar días antes de que su hijo(a) sea capaz de comer estos alimentos.
Si el intestino solo presenta hematomas, es probable que no se tenga que hacer una cirugía a su hijo(a); sin embargo, puede que tenga que permanecer en el hospital para que lo(a) controlen de manera exhaustiva.
Medicamentos y manejo del dolor
Hable con el proveedor de cirugía traumatológica sobre los medicamentos que su hijo(a) estaba tomando antes de su hospitalización. El proveedor le informará cuándo es seguro reanudar cualquier medicamento que tomaba en el hogar. Su hijo(a) podría sentir dolor o molestias en el hogar. Puede darle acetaminofeno (acetaminophen) (Tylenol®) en caso de dolor. El proveedor de cirugía traumatológica de su hijo(a) también puede recetarle un analgésico más fuerte. Dele el analgésico más fuerte si el dolor no desaparece una hora después de que haya tomado el acetaminofeno. Siga las instrucciones de la receta médica.
No le dé a su hijo(a) antinflamatorios no esteroideos (AINE) ni ibuprofeno (ibuprofen) (Motrin®, Advil®, Aleve®, etc.) hasta que el proveedor de cirugía traumatológica le diga que puede hacerlo. Es posible que su hijo(a) necesite un ablandador de heces mientras toma los analgésicos recetados para evitar el estreñimiento y el esfuerzo al defecar.
Cuidado de las heridas y de la piel en una lesión intestinal
Si se necesita una cirugía, su hijo(a) podrá darse una ducha rápida después de dos días, pero no debe nadar ni tomar baños de inmersión durante una semana. Tampoco deberá nadar en lagos, ríos ni el mar por dos semanas. Si su hijo(a) tiene cortes o raspones en la piel debido a otras lesiones, lávele las áreas con agua tibia y jabón, y séqueselas dando palmaditas. Si tiene puntos de sutura, siga las instrucciones específicas que le dé el proveedor de cirugía traumatológica.
¿Cómo es la recuperación de una lesión intestinal?
Actividad después de una lesión intestinal
Su hijo(a) no podrá participar en la clase de gimnasia, salir al recreo ni hacer deportes durante un tiempo después del alta del hospital. La cantidad de tiempo dependerá de la magnitud de la lesión. El proveedor de cirugía traumatológica hablará con usted sobre esto antes de que su hijo(a) reciba el alta. Su hijo(a) no debe jugar de forma brusca con familiares, amigos o mascotas mientras se recupera. Es posible que su hijo(a) tenga que faltar a la escuela para descansar en el hogar. El proveedor de cirugía traumatológica le dará recomendaciones sobre el regreso a la escuela.
Cuándo llamar al médico de su hijo(a)
Llame a la Clínica de Trauma (Trauma Clinic) o busque atención médica si su hijo(a) presenta lo siguiente:
- Dolor abdominal que empeora o se intensifica
- Fiebre de más de 100.5 °F
- Dificultad para defecar
- Falta de aire
- Náuseas o vómitos
- Mareos
- Frecuencia cardiaca acelerada
- Enrojecimiento, inflamación, supuración de pus o aumento del dolor alrededor de la herida
Recuperación emocional de una lesión intestinal
Después de la lesión, su hijo(a) podría sentirse cansado(a) e irritable. Sanar lleva tiempo. Debe usar este tiempo para descansar y hacer actividades tranquilas.
Jueguen a juegos de mesa, lean o hagan pequeños proyectos de manualidades durante periodos breves. Los bebés y los niños pequeños son más difíciles de distraer y será más complicado mantenerlos quietos, pero se deben evitar las actividades de alto riesgo, como usar juguetes con ruedas o trepar en estructuras de juegos.
Después de sufrir un traumatismo, los niños pueden tener síntomas de estrés agudo. Si nota que su hijo(a) tiene pesadillas, recuerdos recurrentes, nerviosismo, irritabilidad o cualquier otro síntoma emocional preocupante, hable con el proveedor de cirugía traumatológica. Se puede proporcionar terapia a corto plazo para ayudar a su hijo(a) a sanar y recuperarse emocionalmente después de un traumatismo.
Seguimiento después de una lesión intestinal
En general, no es necesario hacer pruebas de seguimiento; sin embargo, todos los niños con lesiones intestinales recibirán atención en la Clínica de Trauma una o dos semanas después del alta.
Medidas preventivas
Es importante enseñar a su hijo(a) sobre todos los tipos de seguridad. Las lesiones accidentales son una de las principales causas de muerte infantil en Estados Unidos.
En su hogar: Si tiene armas de fuego en el hogar, deben estar descargadas y guardadas bajo llave con un dispositivo de seguridad, y las municiones deben guardarse en un lugar aparte.
Durante el juego: Asegúrese de que su hijo(a) use el tipo correcto de casco cuando ande en bicicleta, use otros juguetes con ruedas o practique deportes que requieran casco.
Fuera del hogar: Asegúrese de que su hijo(a) esté bien amarrado(a) en un sistema de retención infantil adecuado para su edad cada vez que viaje en un vehículo. Los niños menores de 13 años no deben viajar en el asiento delantero.



