Las plaquetas son los glóbulos sanguíneos más pequeños del cuerpo. Ayudan al cuerpo a formar coágulos para detener el sangrado. Las plaquetas se producen en la médula ósea, el centro esponjoso en el interior de los huesos. Debajo del microscopio, se ven como platos pequeñísimos. A las plaquetas también se las llama trombocitos.

Hay diferentes tipos de trastornos de la función plaquetaria (TFP):

  • Problemas con la cantidad de plaquetas
  • Problemas con cómo funcionan las plaquetas
  • Algunos trastornos plaquetarios implican tanto problemas con la cantidad de plaquetas, como con cómo funcionan las plaquetas.

Los trastornos de la función plaquetaria son trastornos hemorrágicos en los que las plaquetas no forman un coágulo sanguíneo fuerte. Las personas con trastornos de la función plaquetaria tienden a sangrar o presentar hematomas con más facilidad. Pueden tener una cantidad de plaquetas normal o un recuento de plaquetas bajo. El tamaño de sus plaquetas puede ser pequeño, normal o grande.

Causas de los trastornos de la función plaquetaria

Los trastornos de la función plaquetaria se pueden desarrollar o pueden ser hereditarios.

El motivo más común para que una persona desarrolle un trastorno de la función plaquetaria es por tomar medicamentos. Los medicamentos como el ibuprofeno (ibuprofen) y la aspirina (aspirin) pueden afectar a la función plaquetaria. Las personas con algunos problemas hepáticos y renales pueden desarrollar un trastorno de la función plaquetaria.

Un cambio genético puede causar trastornos de la función plaquetaria congénitos (heredados). Los expertos están identificando cada vez más genes que tienen un rol en los TFP congénitos.

Trastorno de la función plaquetaria

Los síntomas de los trastornos de la función plaquetaria pueden ser leves a severos. Pueden incluir:

  • Se forman moretones fácilmente
  • Sangrados en la nariz frecuentes
  • Encías que sangran mucho
  • Períodos menstruales muy abundantes (menorragia)
  • Hemorragia prolongada con cirugía

Las complicaciones de los trastornos de la función plaquetaria pueden incluir hemorragias severas y niveles bajos de hierro en la sangre.

Diagnóstico de los trastornos de la función plaquetaria

Los médicos usan análisis de sangre y pruebas genéticas para diagnosticar trastornos de la función plaquetaria.

Las pruebas genéticas pueden aportar información útil para una persona con un trastorno de la función plaquetaria congénito. Los resultados pueden:

  • Ayudar a los médicos a desarrollar un plan de tratamiento más eficaz
  • Mostrar si el trastorno de la función plaquetaria está vinculado a otra afección
  • Mostrar si otros miembros de la familia podrían tener el trastorno
  • Mostrar si es probable que una persona tenga un hijo con el mismo trastorno

Pruebas genéticas para los trastornos de la función plaquetaria

Cincinnati Children’s ofrece una prueba genética para los trastornos de la función plaquetaria congénitos. Se llama panel de secuenciación genética de trastornos plaquetarios. Es la prueba más avanzada en su especie. El panel identifica a más de 60 genes. Cada algunos meses se agregan nuevos genes.

Los hematólogos pediátricos de Cincinnati Children’s entregan un informe detallado a las familias y los médicos que hacen la remisión. Este informe explica los resultados de las pruebas y pueden ayudar a orientar el plan de tratamiento.

La prueba es adecuada para niños y adultos con:

  • Antecedentes de sangrado anormal que los médicos sospechen que puede estar vinculado a un trastorno de la función plaquetaria
  • Resultados de pruebas de laboratorio que sugieran que la persona tiene un trastorno de la función plaquetaria
  • Trombocitopenia (conteo de glóbulos blancos bajo) sin explicación, que un médico no crea que se deba a un problema con la función de la médula ósea

Tratamiento para los trastornos de la función plaquetaria

El tratamiento varía dependiendo del tipo de trastorno de la función plaquetaria que tiene la persona. Las personas con un tipo leve podrían no necesitar tratamiento, a menos que se vayan a someter a una cirugía o se lastimen. Si se requiere una cirugía, el cirujano podría tener que tomar precauciones especiales para prevenir el sangrado excesivo. Estas pueden incluir:

  • Medicamentos para ayudar a fortalecer la capacidad de la sangre para formar coágulos durante y después de la cirugía
  • Medicamentos para ayudar a estabilizar los coágulos que se forman durante la cirugía
  • Suplementos de hierro
  • Transfusiones de plaquetas, que podrían ser necesarias en casos de personas que se van a someter a cirugías mayores o aquellas con un trastorno severo de la función plaquetaria.

Las personas con trastornos de la función plaquetaria con frecuencia deben evitar tomar aspirinas y otros fármacos antiinflamatorios no esteroideos (NSAID en inglés), como ibuprofeno. Estos medicamentos pueden empeorar la función plaquetaria y los síntomas de hemorragia. También es fundamental la buena higiene bucal. Esta puede prevenir la formación de caries y minimizar el riesgo de sangrado en la boca y las encías.

Tratamiento para los trastornos de la función plaquetaria adquiridos

Tratar un trastorno de la función plaquetaria adquirido suele centrarse en reparar la causa subyacente.

La mayoría de las veces, tratar la causa del problema corrige el trastorno.

Esfuerzos de investigación sobre trastornos de la función plaquetaria

Las investigaciones para comprender mejor los trastornos de la función plaquetaria y desarrollar opciones de tratamiento son limitadas. Los médicos y los científicos de Cincinnati Children’s están identificando más genes que tienen una influencia sobre los trastornos de la función plaquetaria. El objetivo final es desarrollar nuevos tratamientos para estas afecciones.

Perspectiva a largo plazo para los niños con trastornos de la función plaquetaria congénitos

Las personas que tienen un trastorno de la función plaquetaria congénito son vistas por un médico que se especializa en trastornos de la sangre (un hematólogo) con regularidad. Algunos pacientes con trastornos de la función plaquetaria congénitos muy severos pueden ser candidatos a un trasplante de médula ósea, un tratamiento que puede reemplazar las capacidades del cuerpo para fabricar plaquetas.

Los pacientes con formas más leves (y más comunes) de trastornos de la función plaquetaria congénitos sufren menos efectos sobre sus vidas cotidianas, pero deben tomar ciertas precauciones igualmente. Estas varían entre un paciente y otro, y podrían incluir:

  • Tomar precauciones especiales para cirugías
  • Evitar medicamentos que afecten a las plaquetas
  • Evitar actividades de alto riesgo que puedan generar traumatismos y sangrados severos, como los deportes de contacto