¿Qué es una perforación de la membrana timpánica?
Una perforación de la membrana timpánica es un orificio o desgarro en el tímpano. El tímpano es un pequeño trozo de tejido fino que separa el oído externo del oído medio. Su función es facilitar la transmisión del sonido al oído interno y proteger el oído medio de las infecciones y la suciedad.
A esta afección también se la conoce como tímpano perforado. Puede ocurrir en uno o ambos oídos. En muchos casos, el orificio puede curarse por sí solo.
Tipos de perforaciones de la membrana timpánica
Los médicos describen las perforaciones según su ubicación y su causa. Entre los tipos principales, se incluyen:
- Perforación central: El orificio no se extiende hasta el borde del tímpano. Es el tipo más común.
- Perforación marginal: El orificio se extiende hasta el borde del tímpano, lo que puede dificultar que el tímpano se cure por sí solo.
- Perforación traumática: El orificio es causado por una lesión, como un golpe en la cabeza o un objeto que se introdujo en el oído.
- Perforación crónica: El orificio no se cura después de varias semanas.
¿Cuáles son las causas de una perforación de la membrana timpánica?
Un tímpano perforado puede ocurrir por muchos motivos. Algunas de las causas comunes pueden ser:
- Infecciones de oído: Pueden provocar acumulación de líquido y una presión suficiente para romper el tímpano.
- Traumatismo de cráneo: Un golpe en un lado de la cabeza o una caída.
- Objetos extraños: Introducirse objetos como hisopos de algodón (Q‑tip) en el oído.
- Cambios repentinos de presión (barotraumatismo): Por ejemplo, al viajar en avión o bucear.
¿Cuáles son los síntomas de la perforación de la membrana timpánica?
Un tímpano perforado puede causar:
- Dolor de oído repentino y agudo que desaparece rápidamente
- Supuración del oído (transparente, con sangre o con pus)
- Pérdida de la audición en el oído afectado
- Zumbidos o pitidos en el oído (acúfenos)
- Mareos o problemas de equilibrio
No todos los niños sienten dolor. A veces, el primer signo es la supuración del oído o cambios en la audición. Llame a su proveedor de atención primaria si su hijo(a) presenta alguno de estos síntomas.
¿Cómo se diagnostica una perforación de la membrana timpánica?
Un proveedor de atención médica examinará el interior del oído con un instrumento especial con luz llamado otoscopio. Puede observar un orificio o signos de infección. También pueden usarse las siguientes pruebas:
- Audiometría: Es una prueba de audición que evalúa la capacidad de su hijo(a) para oír diferentes sonidos. Durante la prueba, su hijo(a) usará auriculares y escuchará sonidos de diferentes tonos y volúmenes. También podrían pedirle que repita palabras para evaluar la claridad con la que escucha el habla.
- Timpanometría: Esta prueba mide qué tan bien se mueve el tímpano. Se coloca un tapón blando en el oído y la máquina cambia suavemente la presión del aire. Esto ayuda al médico a determinar si hay líquido detrás del tímpano o si tiene un orificio. La prueba es rápida y, por lo general, no es dolorosa.
¿Cómo se trata una perforación de la membrana timpánica?
Muchas perforaciones se curan por sí solas en unas semanas o unos meses. Durante la cicatrización:
- Mantenga el oído seco.
- Evite nadar.
- No se suene la nariz con fuerza.
- Evite usar hisopos tipo Q‑tip o introducir cualquier objeto en el oído.
- Use un antibiótico en gotas si hay una infección.
Si el orificio no se cierra, es posible que remitan a su hijo(a) a un otorrinolaringólogo (especialista en oído, nariz y garganta). El otorrinolaringólogo puede recomendar lo siguiente:
- Procedimiento con parche (miringoplastia): Si el tímpano no se cura por sí solo, el médico puede colocar un parche especial similar al papel sobre el orificio o usar una espuma reabsorbible para rellenarlo. Esto ayuda a que los bordes del tímpano vuelvan a unirse. Antes de colocar el parche, es posible que el médico raspe ligeramente los bordes del orificio para favorecer la cicatrización. Este procedimiento suele hacerse en el quirófano y dura solo unos minutos.
- Cirugía (timpanoplastia): Si la perforación es grande, tarda en curarse o provoca problemas de audición, su hijo(a) podría necesitar una cirugía más compleja. En una timpanoplastia, el cirujano toma un pequeño trozo de tejido, por lo general de detrás de la oreja, o usa un injerto artificial para cubrir el orificio del tímpano. El procedimiento se hace con anestesia general, lo que significa que su hijo(a) estará dormido(a) y no sentirá dolor. La mayoría de los niños regresan a su hogar el mismo día. La audición puede empeorar al principio después de la cirugía debido al material de relleno reabsorbible que se coloca en el oído. La recuperación total tarda varias semanas. La audición suele mejorar una vez que el tímpano se cura y el material de relleno se disuelve.
Pronóstico de la perforación de la membrana timpánica
La mayoría de los niños se curan por completo y recuperan la audición normal. El tiempo de cicatrización depende del tamaño y la causa de la perforación. Los orificios pequeños pueden curarse en pocas semanas, mientras que los orificios más grandes o crónicos pueden tardar varios meses o requerir una cirugía. Los niños más pequeños (menores de 7 años) tienen un mayor riesgo de que la perforación no se cicatrice de forma adecuada.
Cómo prevenir la perforación de la membrana timpánica
Puede ayudar a prevenir un tímpano perforado siguiendo estos consejos:
- Trate las infecciones de oído de inmediato.
- Evite usar hisopos de algodón (Q‑tip) o introducir objetos en el canal auditivo. Puede limpiarse los oídos con una toalla y el dedo.
- Al viajar en avión, intente masticar chicle, tragar o abrir la boca para ayudar a abrir las trompas de Eustaquio y aliviar la presión.
- Proteja la cabeza y los oídos al hacer deportes como fútbol, lucha libre o béisbol.



