Una convulsión es un ola de actividad eléctrica repentina y anormal en el cerebro. Un niño que ha tenido dos o más convulsiones puede ser diagnosticado con epilepsia.

Aproximadamente, una de cada 26 personas que han experimentado convulsiones desarrollarán epilepsia. La epilepsia afecta a personas de todas las edades, razas y etnias. Es posible que, para algunas personas diagnosticadas con epilepsia, la tendencia a tener convulsiones desaparezca con la edad. No les sucederá a todos.

Aprenda más sobre convulsiones, síntomas y opciones de tratamiento.

Tipos de epilepsia en niños

Existen varios tipos de epilepsia en niños. Algunos son más comunes que otros. Los tipos de epilepsia más raros pueden ser difíciles de reconocer. Los médicos tienen una función fundamental en el diagnóstico y tratamiento de todos los tipos de epilepsia en la infancia.

Epilepsia parcial

Epilepsia parcial significa que la actividad de la convulsión comienza en una parte específica del cerebro. También se conocen como convulsiones focales.

El tipo de epilepsia parcial más común es la epilepsia del lóbulo temporal. El cerebro tiene dos lóbulos temporales. Un lóbulo temporal a cada lado del cerebro, donde están las orejas. Estos procesan las emociones. Son importantes para la memoria a corto plazo. Cuando la convulsión de un niño comienza en el lóbulo temporal, se llama epilepsia del lóbulo temporal.

El cerebro tiene otros tres lóbulos: el frontal, el occipital y el parietal. Las convulsiones comienzan allí con menos frecuencia.

Epilepsia intratable

Si un niño aún padece convulsiones tras tomar dos medicamentos anticonvulsivos, la epilepsia se considera "intratable". Los médicos llaman a esta afección "resistente a los medicamentos" o "epilepsia resistente a fármacos". La epilepsia intratable es tratable. Algunos niños no padecen convulsiones con la atención de expertos. El equipo de atención puede ofrecer más opciones de tratamiento. Por ejemplo, una dieta especial o una cirugía.

Síndromes epilépticos en niños

Un síndrome epiléptico tiene características que suelen presentarse juntas. Estas características incluyen:

  • Cómo son los tipos de convulsiones
  • La edad de los niños cuando comienzan las convulsiones
  • Qué muestran las exploraciones cerebrales y las electroencefalografías (solo disponible en inglés) (EEG)
  • La información genética

Resulta útil que el equipo médico pueda clasificar la epilepsia de un niño como parte de un síndrome. Esto puede ayudar a decidir qué tratamientos serán más efectivos. También permitirá ver el panorama general de la epilepsia del niño.

A continuación se encuentran los síndromes epilépticos más comunes en niños.

  • La epilepsia de ausencia se caracteriza por breves interrupciones de la conciencia (conocimiento). El niño puede "distraerse" y tener la mirada perdida por unos segundos. Puede hacer movimientos involuntarios, como que se vayan los ojos hacia atrás o parpadear. Existen dos tipos de epilepsia de ausencia: la epilepsia de ausencia infantil (childhood absence epilepsy, CAE) y la epilepsia de ausencia juvenil (juvenile absence epilepsy, JAE).
  • La epilepsia rolándica benigna (benign rolandic epilepsy, BRE) provoca convulsiones que suelen afectar a una mitad de la cara, el brazo o la pierna. Los pacientes pueden ser conscientes durante sus convulsiones. Las convulsiones pueden provocar movimientos involuntarios, entumecimiento u hormigueo. Durante la convulsión, puede que al niño le cueste hablar o babee. Casi el 95 % de los niños diagnosticados con epilepsia rolándica benigna dejan de padecerlo a los 15 años. El término actual para la epilepsia rolándica benigna es "epilepsia rolándica benigna con espigas centrotemporales" (benign childhood epilepsy with centrotemporal spikes, BCECTS).
  • El síndrome de Doose se caracteriza por crisis mioclónicas frecuentes (que provocan espasmos o movimientos involuntarios de las extremidades) y crisis atónicas (que provocan la pérdida de control repentina de los músculos, seguidas de una caída).
  • Síndrome de Dravet es un trastorno epiléptico grave y poco frecuente que puede provocar muchos tipos de crisis. Entre ellas, ausencias atípicas, atónicas (caídas), mioclónicas, tónico-clónicas generalizadas y otras.
  • El síndrome de Lennox Gastaut (Lennox-Gastaut syndrome, LGS) es un tipo raro de epilepsia que provoca varios tipos de crisis. Las crisis tónicas (rigidez muscular) y atónicas (caídas) generalmente son parte del síndrome de Lennox Gastaut. Los niños sufren retrasos en el desarrollo y otros problemas neurológicos antes de desarrollar el síndrome de Lennox Gastaut.
  • Los espasmos infantiles (o "Síndrome de West") son un tipo de crisis que ocurre comúnmente entre los dos meses y el año de vida. Estas convulsiones son breves y sutiles. Pueden suceder cientos de veces al día.
  • El síndrome de Landau-Kleffner provoca la pérdida gradual de las habilidades del lenguaje. Las convulsiones suelen ser pocas. El electroencefalograma es anormal durante el sueño. Los síntomas suelen aparecer entre los tres y los siete años. El síndrome de Landau-Kleffner se parece al autismo.
  • Las convulsiones de la epilepsia mioclónica provocan contracciones musculares repentinas, como de shock, en una o más extremidades. Estas convulsiones pueden ocurrir una vez o en racimo. Pueden ocurrir más de una en un período de tiempo corto.

La mayoría de las veces, las convulsiones de los niños no son parte de un síndrome. En esta situación, el niño puede ser diagnosticado con epilepsia "idiopática". Esta es otra forma de decir que es "de causa desconocida". Anteriormente, el término médico solía ser "criptogénica".

Síntomas de epilepsia

El síntoma principal de la epilepsia son las convulsiones recurrentes. La epilepsia siempre viene acompañada de convulsiones. Pero no todas las convulsiones son causadas por la epilepsia.

Síntomas de las convulsiones

Una convulsión afecta de forma temporal la manera en que una persona actúa, se siente o se ve. Puede tener o no manifestaciones clínicas exteriores (signos). Las manifestaciones clínicas pueden ser movimientos bruscos o rigidez en los brazos y las piernas. Puede observar:

  • Babeo
  • Chasquido de los labios.
  • Movimientos involuntarios del rostro.
  • Caída de un lado del rostro.
  • Color azul en los labios o el rostro.

El niño puede tocarse la ropa, perder el control muscular de forma repentina o tener la mirada perdida. El patrón respiratorio puede cambiar, pero casi nunca se detiene por completo. Cuando se acaba la convulsión, puede que el niño se sienta extremadamente somnoliento y necesite descansar.

¿Qué causa la epilepsia en niños?

No hay una causa única para las convulsiones. En muchos casos, de desconoce la causa. Algunas causas identificables (que se pueden superponer) son:

  • Diferencias en la forma del cerebro o su formación
  • Una infección que afecta al cerebro
  • Falta de oxígeno durante el nacimiento
  • Una enfermedad genética

Otra causa de las convulsiones se relaciona con las diferencias en la forma del cerebro o su formación. La displasia cortical es un ejemplo de esto. La displasia cortical (solo disponible en inglés) ocurre cuando la capa superior del cerebro no se forma adecuadamente. Una afección relacionada es la hemimegalencefalia, en la que un lado del cerebro es más grande que el otro. Esto causa convulsiones frecuentes. También provoca retrasos mentales.

¿Cómo se diagnostica la epilepsia en niños?

La epilepsia es una afección compleja. Algunos de los síntomas son similares a los de otras enfermedades. Por esto, puede ser desafiante hacer un diagnóstico preciso. Pero es un paso importante hacia el establecimiento de un plan de tratamiento efectivo.

Es importante saber:

  • Cómo son las convulsiones en niños
  • Cómo actúa el niño durante las convulsiones
  • Con qué frecuencia ocurren las convulsiones

Rara vez las convulsiones sucederán en presencia del médico del niño. Por eso, el equipo médico necesita que los padres y personas a cargo compartan una descripción detallada de las personas que estuvieron allí. Grabar las convulsiones puede ser muy útil para mostrarle al médico.

Las pruebas médicas también son importantes. Estas pruebas ofrecen información sobre:

  • La actividad eléctrica del cerebro
  • Cómo se ve el cerebro
  • Las posibles causas de las convulsiones

Las pruebas médicas que ayudan a diagnosticar la epilepsia incluyen:

Tratamiento de la epilepsia en la infancia

El objetivo del tratamiento de la epilepsia es evitar las convulsiones y minimizar o eliminar los efectos secundarios. El primer paso es comenzar con un medicamento anticonvulsivo. Si las convulsiones del niño siguen ocurriendo luego de tomar dos medicamentos anticonvulsivos, la epilepsia se considera "intratable". Tomar otro medicamento no ayudará. El equipo de atención hablará con la familia sobre otras opciones de tratamiento. Estas incluyen una dieta especial y cirugía. Aprenda más sobre la epilepsia intratable.

Medicamentos

Los medicamentos anticonvulsivos son efectivos para muchos niños Estos medicamentos ayudan a controlar las convulsiones. El médico elegirá el medicamento según los siguientes factores:

  • Edad
  • Peso
  • Tipo de convulsiones
  • Condición física

Encontrar los fármacos adecuados puede tomar tiempo. Puede que el médico deba ajustar las dosis. O quizás cambie el medicamento.

Dietas especiales

Las dietas especiales pueden ayudar a algunos niños a controlar las convulsiones. Estas dietas incluyen la dieta cetogénica y la dieta de Atkins modificada. Las dos son altas en grasas, moderadas en proteínas y recomiendan una ingesta mínima o nula de carbohidratos. Estas dietas pueden ayudar a los niños a quienes no les sirvieron los medicamentos anticonvulsivos. También pueden ayudar a los niños que no son candidatos para las cirugías. Hable con su médico antes de comenzar una dieta especial para la epilepsia.

Cirugía

Cuando los medicamentos y las dietas especiales no funcionan, puede que se necesite cirugía. El objetivo de la cirugía es reducir dramáticamente la severidad y frecuencia de las convulsiones. De ser posible, las cirugías eliminan las convulsiones por completo. Existen muchas cirugías para niños diagnosticados con epilepsia. Por ejemplo, algunas cirugías eliminan o destruyen el tejido enfermo que causa las convulsiones. Otras cirugías se realizan para implantar dispositivos que envían señales eléctricas al cerebro para acortar o prevenir las convulsiones.

¿Cuáles son los efectos a largo plazo de la epilepsia en niños?

Es posible que, para muchos niños diagnosticados con epilepsia, la tendencia a tener convulsiones desaparezca con la edad. Los medicamentos, las dietas o las cirugías pueden ayudar a muchos a eliminar las convulsiones.

Sin embargo, los niños diagnosticados con epilepsia tienen un mayor riesgo de experimentar:

  • Dificultades de aprendizaje
  • Retrasos en el desarrollo.
  • Problemas para moverse y de equilibrio
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Problemas de comportamiento

A veces esas dificultades están relacionadas con las crisis. A veces hay efectos secundarios de los medicamentos.

Un equipo experimentado de especialistas en epilepsia puede ayudar a identificar estas cuestiones. También puede proporcionar un tratamiento para que el niño disfrute la mejor calidad de vida posible. Contamos con una red de epileptólogos, psicólogos, enfermeros, asistentes médicos, neuropsicólogos y neurocirujanos que lo ayudarán a usted y su familia.

La mayoría de los niños diagnosticados con epilepsia que reciben atención en Cincinnati Children’s llevan vidas saludables y normales y pueden ir a la escuela y hacer deportes.